México,20 de marzo.- Hasta este mes de marzo del 2026, no hay confirmación oficial sobre la captura de Laisha Michelle Oseguera González, hija menor de Nemesio Oseguera, “El Mencho”. La información más relevante sobre ella se remonta a finales de 2021 y principios de 2022, cuando las autoridades mexicanas centraron su búsqueda tras la detención de su madre, Rosalinda González Valencia.

La última vez que se vio a la hija menor de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, exlíder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) abatido el pasado 22 de febrero, fue en la funeraria de la colonia San Andrés, en Guadalajara, donde velaban a su padre pese a que está señalada por la desaparición de dos marinos en Zapopan, aunque posteriormente aparecieron vivos en Puerto Vallarta.
Este evento se interpretó como una presunta represalia por la captura de su madre, pero la colocó como alguien con capacidad de mando dentro del círculo de seguridad de la familia.
A diferencia de sus hermanos Jessica Johanna y Rubén “El Menchito”, quienes han cumplido condenas o enfrentan procesos en Estados Unidos, Laisha ha mantenido un perfil mucho más bajo y no cuenta con una acusación formal activa en el extranjero que se haya hecho pública.

Constantemente hay despliegues en zonas de Jalisco y Michoacán dirigidos al círculo cercano de “El Mencho”, pero en 2022, su defensa legal tramitó diversos recursos para evitar cualquier orden de aprehensión, lo que suele generar ruido mediático.
Laisha Michelleha conservado un perfil operativo muy discreto, aunque su nombre ha cobrado relevancia en años recientes por roles específicos dentro de la estructura familiar y financiera del CJNG. De acuerdo con reportes de inteligencia y periodísticos actualizados hasta la fecha, se le identifica principalmente como una pieza en el engranaje financiero del cártel, operando bajo un esquema de empresaria para blanquear recursos.
Se sospecha de negocios en el extranjero, por lo que se ha reportado que reside o residió en California, Estados Unidos, donde se le vinculó con la propiedad de una cafetería llamada “El Rincón de la Chulis” y otras propiedades en zonas como Riverside, y en Tijuana, Baja California.
A diferencia de la estructura militar del cártel, su rol parece estar más enfocado en la administración de activos que no levanten sospechas inmediatas de las autoridades fiscales de la Unión Americana.
“El Rincón de la Chulis”
“El Rincón de la Chulis” fue el nombre de una cafetería y nevería que abrió Oseguera González en la ciudad de Autlán de Navarro, Jalisco, alrededor del año 2021. El establecimiento era visualmente muy llamativo, con una estética femenina, decorado con flores, tonos rosas y neones. Se especializaba en postres, malteadas y café.
El local cobró relevancia nacional no por su menú, sino porque coincidió con operativos de la Secretaría de Marina y la detención de su madre, Rosalinda González Valencia. De tal manera que, “El Rincón de la Chulis” fue uno de los inmuebles inspeccionados y asegurados por las fuerzas federales.

Las fotos del local inundaron las redes sociales y los noticieros, contrastando la imagen tierna del negocio con la peligrosidad de la organización criminal a la que se le vinculaba.
La misma idea y razón social ya se encontraba establecida en los Estados Unidos. De acuerdo con un reportaje del The New York Post, dicho establecimiento que dirige la hija del capo mexicano se ubica en un modesto centro comercial en Perris, California, sin embargo, los clientes desconocen que este negocio pertenece a un familiar directo de quien era el líder del CJNG.
“Reporteros de The New York Post visitaron “El Rincón La Chulis” y uno de los clientes entrevistados les comentó que dicha cafetería es un comercio normal, además de que la hija de “El Mencho” es una persona respetuosa, pero nunca menciona a su familia ni a su marido”, puntualiza el reportaje.
“El café tiene una excelente reputación en línea, ofreciendo horchata latte helada, mocha mexicana y matcha de fresa, además de chilaquiles y crepas de frutas en platos con forma de corazón”, se señala en un párrafo del medio estadounidense.
El reportaje menciona también que la cafetería que dirige la hija de “El Mencho” ofrece a los visitantes sentarse en sencillas mesas de madera o sillones negros y, que en las paredes, cuelgan cuadros y frases en español, donde uno de los mensajes que más destaca es el que dice: “Los tiempos de Dios son perfectos”.
Situación jurídica de Laisha
Recientemente han circulado reportes sobre un posible cambio en su estatus jurídico, es decir, una negociación con la DEA dado a las versiones periodísticas durante este 2026, que sugieren que Laisha podría haber seguido una estrategia similar a la de Emma Coronel, buscando una entrega pactada o colaboración con las autoridades estadounidenses para limpiar su situación legal, especialmente tras la captura y sentencia de su pareja Christian Fernando Gutiérrez Ochoa, alias “El Guacho”, en dicha nación.

Según dichos de los periodistas José Luis Montenegro y Jesús Lemus Barajas, en su podcast Narcomundo, Oseguera González posiblemente pactó con dicha agencia antidrogas, evitando una detención formal y una posible condena muy larga en la Unión Americana, pero logrando una colaboración judicial.
“Estaba señalada como la principal lavadora de dinero de este muchacho, del Guacho. Y entonces, para no iniciar un proceso contra Laisha que le pudiera llevar décadas en la cárcel, llegan a un acuerdo y por eso Laisha Oseguera González termina entregándose a la DEA. No fue un arresto, fue una entrega pactada con la DEA”, mencionó Lemus Barajas en su reciente publicación.
El portal mexicano Infobae refiere que ‘la situación de su esposo, “El Guacho”, resultó fundamental para el acuerdo alcanzado. El yerno de “El Mencho”, identificado como operador financiero del CJNG, fue aprehendido en California en 2024, tras haber fingido su muerte en México para eludir a las autoridades’.
Después de ser detenido, Gutiérrez Ochoa aceptó su responsabilidad y llegó a un acuerdo para colaborar con la justicia norteamericana, lo que derivó en una sentencia de 11 años y ocho meses de prisión en Washington, un castigo considerablemente inferior a la cadena perpetua que enfrentaba por los tipos de cargos que se le incriminaban.
Rodrigo Alarcón / @tiburon_alarcon / EstadoMayor.mx
