México, 18 de enero.- Desde el inicio de su segundo mandato en 2025 y hasta la fecha actual en enero de 2026, la administración de Donald Trump ha centrado su estrategia de una ofensiva militar hacia México en tres principales frentes: Sinaloa, Jalisco y Tabasco.

Para ello, Trump, ha escalado su retórica y acciones contra las organizaciones criminales mexicanas, principalmente contra el Cártel de Sinaloa y el de Jalisco Nueva Generación. El pasado 8 de enero anunció explícitamente que su país comenzará a lanzar operaciones en tierra contra los cárteles, bajo el argumento de que estos “gobiernan México” y son responsables de cientos de miles de muertes por fentanilo al año en la Unión Americana.
Designó a los cárteles como Organizaciones Terroristas Extranjeras, lo que le permite mayor libertad para el uso de fuerza militar y sanciones financieras. Asimismo, en diciembre de 2025 firmó una Orden Ejecutiva clasificando al fentanilo ilícito como un arma de destrucción masiva, elevando la urgencia de su intervención.

“Fuentes de inteligencia señalan que el plan operativo Lanza del Sur ya tiene definidos tres objetivos prioritarios. No es especulación, es estrategia pura”, así lo posteó en su cuenta de X el especialista en Ciencias Políticas, Emilio Vallejo Rangel, apuntando que los Marines no entrarán a ciegas a suelo mexicano.
“Si vives en alguno de estos estados, ya no estás en una entidad federativa; estás en un Teatro de Operaciones”, así definió a las entidades de Sinaloa, Jalisco y Tabasco.
Señala que Sinaloa es la “Zona Cero del Fentanilo” y el objetivo de los estadunidenses es ir por Iván Archivaldo, de la facción “Los Chapitos”. Esto es a razón de que para Estados Unidos, Culiacán “es el equivalente a un reactor nuclear enemigo. Es el centro neurálgico del fentanilo que mata a sus ciudadanos”.
Para ello, dice, la estrategia serían golpes quirúrgicos con drones y Fuerzas Especiales para decapitar a la organización, ya que Trump necesita mostrar la cabeza –metafóricamente- de los responsables de la crisis química en su país para ganar su guerra mediática.

El especialista menciona que en el caso de Jalisco, el objetivo es la estructura paramilitar de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), responsable de múltiples actividades criminales, incluyendo el tráfico de drogas y la violencia extrema en diversos territorios de la República Mexicana.
Hasta hoy se ofrece una recompensa de 15 millones de dólares a quien dé información que conduzca a su arresto. Su organización ha sido objeto de sanciones por parte de las autoridades de la Unión Americana.
La razón es que si Sinaloa es la droga, Jalisco es el ejército enemigo porque el CJNG tiene capacidad de fuego real, tales como drones, minas y autos blindados artesanalmente conocidos como “monstruos”, algo catastrófico ya que hoy en día confrontan al Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y la Marina, dejando de lado a las policías municipales o del estado que no cuentan con el armamento para hacerles frente.
“Choque de fuerza bruta. Estados Unidos no lo tratará como una operación policial, sino en calidad de combate militar convencional para destruir el músculo que le disputa el control al Estado Mexicano”, puntualiza Emilio Vallejo.
Otro punto medular, menciona, es Tabasco donde los estadunidenses pretenden dar el “tiro de gracia político” a la cuna del régimen y la puerta del sur. Este es el punto más oscuro y simbólico, porque, según el especialista en Ciencias Políticas, este estado pasó de la calma a la guerra en 2025. Atacar aquí tiene un mensaje devastador debido a que es la tierra de Andrés Manuel López Obrador.
“Intervenir en el estado natal del expresidente es la forma que tiene Donald Trump de gritarle al mundo que la política de Abrazos, no Balazos fracasó incluso en la propia casa de su creador y no permitirá que se perpetúe como política oficial del Gobierno Mexicano”, finaliza.
En resumen, la tríada del colapso que aparentemente quiere dar Estados Unidos en México es sin duda Sinaloa, por la química de sus sustancias ilegales; Jalisco, por la fuerza paramilitar que posee; y Tabasco, donde consideran cuna de la política que tanto daño le están haciendo a miles de familias mexicanas.
Seguridad y narcotráfico, tema central en plática de Sheinbaum con Trump
La relación entre la presidenta Claudia Sheinbaum y su homólogo Donald Trump ha estado marcada por una comunicación frecuente, con alrededor de 10 llamadas telefónicas y negociaciones de alta tensión sobre temas críticos para ambos países como el tema del narcotráfico. Su conversación más reciente ocurrió apenas el 12 de enero de 2026, una llamada de aproximadamente 15 minutos que la presidenta calificó como “muy buena” y “amable”.
A sus costados, Sheinbaum estuvo acompañada en la conversación telefónica de alto nivel por el Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, el Canciller, Juan Ramón de la Fuente, y el Subsecretario para América del Norte, Roberto Velasco.
En esta última charla, la jefa del Ejecutivo federal enfatizó la importancia del respeto a la soberanía, así que ante las declaraciones de Trump sobre posibles ataques terrestres contra carteles en México, Sheinbaum Pardo le aclaró que una intervención de ese tipo es innecesaria.
De tal manera que acordaron seguir trabajando mediante un Comité conjunto bajo cuatro principios: respeto mutuo, responsabilidad compartida, confianza y cooperación sin subordinación.
Sin embargo, el fentanilo y las armas fueron parte del diálogo, por lo que han discutido estrategias para reducir el tráfico de drogas hacia el norte y, por parte de México, se ha insistido en frenar el flujo de armas que entran desde Estados Unidos.
Rodrigo Alarcón / @tiburon_alarcon / EstadoMayor.mx
