Marinos denuncian abusos del Ejército y Guardia Nacional en Tamaulipas

Estado Mayor/18 marzo 2022

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Jorge Alejandro Medellín

Armamento tomado sin permiso y devuelto a sus usuarios originales incompleto, sin cargadores, alimentos en mal estado y servidos en horarios tardíos, lesiones cervicales por mal manejo de camionetas durante patrullajes y negativa del mando a entregar medicamentos y órdenes para revisión médica, son algunas de las cosas que han vivido desde hace semanas los marinos de un Batallón asignado temporalmente a Ciudad Victoria, Tamaulipas, para reforzar el combate a grupos criminales en la región.

Los problemas entre la marinería que estaba asentada originalmente en Lázaro Cárdenas, Michoacán, y fue asignada recientemente al 68 Batallón de Infantería que también, de manera temporal, dejó su base en Pie de la Cuesta, Guerrero, han aumentado en los últimos días, de tal suerte que el personal naval se vio obligado a difundir parte de lo que viven día a día con los mandos del Ejército y los elementos de la Guardia Nacional.

Para hacerlo, tuvieron que aguardar a que los jefes del 68 Batallón de Infantería les regresaran algunos de sus teléfonos celulares que les habían quitado para evitar que dieran a conocer lo que les sucede.

Los marinos pertenecen a uno de los cuatro batallones de Infantería asignados a la 6ª Brigada de Infantería de Marina con base en la 10 Zona Naval de Lázaro Cárdenas, Michoacán (al mando del Vicealmirante Fidencio Vargas Dávila), que a su vez forma parte de la estructura de la 6ª Región Naval con sede en Manzanillo, Colima, bajo el mando del Almirante Raúl Alfonso Vargas Suárez.

Fueron asignados como unidad de apoyo del 68 Batallón de Infantería del Ejército que estaba en Pie de la Cuesta, Guerrero, y recibió la orden de operar en Ciu8dad Victoria, Tamaulipas, como parte del reforzamiento a la seguridad tras la operación de captura de Juan Gerardo Treviño Chávez, “El Huevo”, líder del Cártel del Noreste (CDN) detenido el 13 de marzo y deportado a los Estados Unidos.

En este contexto fueron asignados los marinos del batallón de Lázaro Cárdenas para reforzar la seguridad en la franja fronteriza quedando bajo el mando de jefes del Ejército y Guardia Nacional, pero en lugar de eso se encontraron con una serie de situaciones de abuso que no habían podido reportar, porque el mando les fue quitando sus celulares con el pretexto de que se trataba de medidas de seguridad, para evitar fugas de información.

De acuerdo con lo narrado, desde la salida de Lázaro Cárdenas hubo roces con el mando. Durante un patrullaje cerca de Morelia, Michoacán, la pick up Cheyenne de la Guardia Nacional choco era conducida a alta velocidad, lo que hizo que rebotará violentamente contra un tope causando golpes y lesiones en vértebras cervicales de quienes iban en la batea del vehículo y que eran todos marinos.

Fueron llevados un hospital en donde se les revisó y se determinó que tenían lesiones cervicales y debía usar collarín ortopédico, tomar medicamentos y guardar reposo e ir a rehabilitación durante tres semanas. Nada de esto ocurrió como debía ser. Los marinos afectados no recibieron sus medicinas y collarines sino hasta un día después de lo indicado, además de que los hicieron seguir en operaciones normales sabiendo que estaban lesionados y que había indicación médica de que guardaran reposo.

Los afectados se quejan también de que por órdenes de jefes de la Guardia Nacional se les han quitado días de descanso que ya estaban programados y autorizados por la Marina

A este panorama se suman órdenes para dejarlos sin cenar y hacerlos comprar sus raciones pese a que éstas ya están previstas y asignadas como parte de la logística del 68 Batallón de Infantería, encargado de la alimentación para los marinos y para los guardias nacionales.

Esta es la queja de los marinos que comienza a circular y de la que los mandos navales ya tienen conocimiento en la 6ª Región y 10ª Zona Naval y en el Cuartel General de la Ciudad de México:

“Nos solicitan dar a conocer esta situación en Cd.  Victoria Tamaulipas

“Un escrito a quien corresponda.

“Estando comisionado en la compañía 68 batallón, habiendo inconformidad de parte del personal de SEMAR como las siguientes:

*Personal militar pide cooperación para comprar el gas de la cocina y de las cuadras, dando solo una comida al día.

*En recorrido de disuasión, personal militar nos piden nuevamente cooperación para comprar nuestros alimentos, ya no nos administran las raciones (secas) correspondientes y la hora de regreso son las 22:00 a 23:00 horas ya no hay servicio en la cocina nos quedamos sin poder cenar.

“Para dar parte el capitán 2do P.M. Julio Alberto Terrón Cruz saca del pañol de armas un fusil M-16 Sig Sauer del personal de Semar, del Marinero Yair Evangelista Cipriano, con número de Arma 172 Matrícula A0047897.

“Asimismo, manifestándole el Cabo Andrés Francisco Jacinto Petatán que esa arma estaba designada al antes mencionado, manifestando el capitán que él era el Comandante de la Compañía. Entregó el arma al marinero Yair Evangelista, faltando 03 cargadores de su dotación y mandándolo a la compañía del poblado de Areos y haciendo mal uso de otra arma Sig Sauer de la Marinero Neli García García, siendo el arma 095 Matrícula A0090717 y el día el 11/03/2022.

“Estando de recorrido, se presentó un accidente en el vehículo Tipo Cheyenne, con las siglas GN328315, por negligencia del chófer, por exceso de velocidad. En la Ciudad de Morelia, brincando un tope provocando que los elementos rebotaran sobre los tubos de la batea, provocando lesiones en la cadera, columna y cuello, dándole parte al capitán que se encontraban lesionados, ya llevándoles al Hospital para sacarle placas, arrojándoles un diagnóstico a cada uno de ellos un latigazo en la columna cervical, con problemas en el cuello, que requiere uso de collarín y rehabilitación médica por parte de un oficio terapeuta, con reposo absoluto de 03 semanas, y manifestando el personal de marineros que les ordenan que realicen faenas de rutinas y pasando 24 horas para que el capitán antes mencionado les entregara su collarín y sus recetas con respectivos medicamentos.

“También nos quitan los teléfonos para que no tengamos evidencia de lo que está pasando y no dejan informar de lo sucedido, ya que también nos han anulado nuestros días acumulado de asueto, en base a la orden dirigida de la Guardia Nacional”.

@JorgeMedellin95

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