Decrece el poder militar de México

El poder militar de México se debilitó en el ultimo año. Las fuerzas armadas, que se ubicaban en el sitio número 32 de la tabla de 137 naciones clasificadas por el sitio especializado Global Fire Power (GFP), descendieron dos lugares y ahora están en la posición 34.

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Por encima de México quedan Sudáfrica, Suiza, Suecia, la República Checa, Ucrania y otras potencias como Arabia Saudita, España, Israel y Egipto, países a cuyas fuerzas armadas superó en algún momento en el ranking internacional elaborado cada año por el GFP.

El descenso en el poderío militar del país no es nuevo. Se ha dado de manera constante y a veces en forma pronunciada desde 2009, paradójicamente en el inicio de la guerra antidrogas, cuando el gobierno federal comenzó a elevar los presupuestos de Defensa y Marina en una espiral que se mantuvo ascendente, aunque con pequeñas oscilaciones, en el sexenio del presidente Enrique Peña Nieto.

El índice del GFP comenzó a publicarse en 2006, calificando el poder militar de menos de 40 fuerzas armadas. México apareció en el listado en 2009, en el segundo año de la guerra contra las drogas ordenada por el presidente Felipe Calderón. De acuerdo con la base de datos del Banco Mundial, en ese año el gobiernó mexicano destinó el 5.43 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) al rubro de defensa nacional.

En 2007, el entonces secretario de la Defensa Nacional (Sedena), el general Guillermo Galván Galván, se reunió con legisladores federales para revelarles el estado en que se encontraban las fuerzas armadas de tierra y aire, advirtiéndoles que si no se hacían históricas inversiones en armas y equipo el poder bélico del país se degradaría en menos de cinco años.

El general agregaría que los informes o estudios sobre el poder militar en el mundo en los que se colocaba a México en posiciones importantes eran exagerados y estaban fuera de la realidad. Lo que había eran fuertes carencias y atrasos en casi todas las armas y servicios, decía.

En ese contexto de urgencia por la guerra al narco en la que se comenzó a incrementar el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) para el Ejército, la Fuerza Aérea y la Marina, el GFP colocó en 2009 a México en el sitio 19 entre 42 naciones analizadas por los especialistas.

Las fuerzas armadas mexicanas aparecieron por encima de Corea del Norte y apenas debajo de potencias como Irán, Egipto, Taiwán, Paquistán, Indonesia, Italia, Corea del Sur e Israel. En la cima quedaban los Estados Unidos, China, Rusia, India, Gran Bretaña, Francia, Alemania, Brasil, Japón y Turquía.

En 2010, México apareció de nuevo en el sitio 19 del índice, superando a Corea del Norte, a Suecia, a Grecia, Canadá, Arabia Saudita, Ucrania, Australia y España entre otras naciones. En ese año el gobierno de Calderón destinó el 0.56 del PB para las fuerzas armadas.

Meses más tarde, en el 2011, la debacle en cuanto al poderío militar mexicano según el GFP: del lugar 19, el Ejército, la Fuerza Aérea y la Marina- Armada de México caía al sitio 30 pese al esfuerzo en gasto bélico para hacerle frente a los cárteles de la droga, con un 0.55 del PIB sostenido para soldados, pilotos y marinos.

Para el 2012, con el 0.58 del PIB en carteras de Defensa, Marina, Policía Federal y sistema de seguridad pública, las fuerzas armadas seguían en el sitio 30 del índice del GFP, por arriba de Sudáfrica y Argentina, por debajo de países a cuyas fuerzas militares aparentemente superaban.

En 2013 las cosas cambiaron de nuevo. Con un gasto del 0.62 por ciento del PIB en seguridad y defensa para comprar helicópteros, blindados ligeros, equipos de visión nocturna, armas ligeras, dotaciones de ametralladoras de grueso calibre para artillar aeronaves y costoso sistemas de inteligencia para intervenir comunicaciones, las fuerzas armadas mexicanas subieron once puestos en el índice del GFP para llegar al sitio 21 de la clasificación del poderío militar en un listado de 68 países analizados.

En 2014, ya en el gobierno de Enrique Peña Nieto, el GFP reacomodó su lista para revisar el desarrollo militar de 106 países y volvió a bajar a las fuerzas armadas mexicanas para ubicarlas en el lugar 33. Ese año fue el segundo con el PIB más alto destinado a seguridad pública y defensa nacional, con el 0.667 por ciento.

El 2015, con el gasto más fuerte para la compra de 146 aeronaves (de 172 proyectadas por el alto mando para la FAM) y la canalización de recursos para fortalecer la construcción de lanchas interceptoras, patrullas costeras y patrullas oceánicas, el GFP colocó a México en el lugar 31 de su índice de poder militar que en ese año analizó a 126 países.

Un año después México se mantuvo en el mismo lugar de la clasificación, con un gasto del 0.57 por ciento del PIB para la compra de equipo y armas. En 2017, con menos inversión en defensa y seguridad (con un PIB del 0.50 por ciento), las fuerzas armadas bajaron al sitio 34 de la lista.

Para 2018, el Global Fire Power subió la calificación de soldados, marinos y pilotos y los situó en el lugar 32. Hace unos días, al actualizar su base de datos para el 2019, el sitio especializado descendió de nuevo a las fuerzas armadas mexicanas al lugar 34 pese a que en los últimos años del mandato de Peña Nieto se incrementaron los presupuestos para el Ejército, la Fuerza Aérea y la Marina de manera considerable.

Datos de la Secretaría de Hacienda indican que en el sexenio del presidente Felipe Calderón la Sedena recibió alrededor de 259 mil 966 millones de pesos para operar durante toda la administración. En tanto, la Marina recibió 94 mil 332 millones de pesos. Los presupuestos para seguridad y defensa ejercidos por ambas secretarías ascendieron en conjunto a alrededor de 354 mil 298 millones de pesos.

En contraste, con Enrique Peña Nieto el Ejército y la Fuerza Aérea recibieron en total 420 mil 001 millones, 766 mil 764 pesos y la Marina paso a 158 mil 536 millones, 882 mil 495 pesos. En conjunto recibieron durante el sexenio anterior la cantidad de 578 mil 538 millones, 649 mil 259 pesos.

Así, en los dos sexenios anteriores las fuerzas armadas mexicanas recibieron aproximadamente 932 mil 836 millones, 649 mil 259 pesos. En este 2019, Sedena y Marina ejercerán 123 mil 253 millones, 562 mil 602 pesos, con lo que rebasarán, en menos de 15 años,  el billón de pesos invertidos en defensa y seguridad.

Jorge Medellín/@JorgeMedellin95/Estadomayor.mx

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