Cancela Sedena venta del predio del Campo Militar 1-F

México, 5 de marzo.- La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) canceló en definitiva el proyecto para vender un predio de 125 hectáreas que forma parte del complejo del Campo Militar 1-F, ubicado en la zona de Santa Fe, en la periferia de la Ciudad de México, y del cual se planeaba obtener entre 20 mil y 30 mil millones de pesos para echar a andar a la Guardia Nacional (GN).

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Ese dinero saldría de la enajenación y venta de terrenos en los que la Sedena iba a construir departamentos de lujo para venderlos a la gente. El plan “B” consistía en vender los terrenos a una inmobiliaria que se encargaría de construir los departamentos.

La decisión se tomó a finales del mes de diciembre, ya en el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, tras varias reuniones del alto mando con el mandatario para definir si se continuaría con el proyecto de desincorporación iniciado por el general Salvador Cienfuegos Zepeda, ex secretario de la Defensa a quien las autoridades de la Ciudad de México ya le habían complicado el camino para enajenar el predio.

El proyecto original del entonces secretario de la Defensa era el de enajenar y vender 125 hectáreas del CM-1F para obtener recursos económicos y seguir con la construcción de La Célula mediante el Proyecto Integral denominado Transformación y Modernización de la Industria Militar,.

El alto mando militar había autorizado un gasto tope de 20 mil millones de pesos para todo el proceso de enajenación y desincorporación, de acuerdo con el radiograma Extra Urgente número 12622 elaborado por el Estado Mayor de la Defensa Nacional (EMDN) y entregado el 9 de febrero de 2017 al Subsecretario y al Oficial Mayor, así como a los jefes de las secciones cuarta (Logística) y sexta (Educación y Doctrina Militar).

En el radiograma se le ordenaba al responsable de Estudios y Proyectos (DN-8) apoyarse en el área jurídica para realizar todas las gestiones posibles “con el fin de que el predio ubicado en Ciudad Sahagún, Hidalgo, sea donado a esta secretaría”.

En el mismo radiograma se dan instrucciones para agilizar proyectos de inversión “considerándose que cada uno sea por un monto máximo de 500 mdp, como lo recomendó la S.H.C.P., a fin de evitar que el proyecto sea objeto de observaciones y solicitudes de información por parte de la población…”

Esto ocurría en febrero de 2017. El 26 de julio de ese año otro radiograma URGENTE (No. SP—C6000/4212/2017) informaba sobre los avances para que se registraran ante la SHCP dos proyectos de inversión relacionados con el Proyecto Integral Transformación y Modernización de la Industria Militar, los cuales “serán materializados con los recursos obtenidos por la venta del predio Santa Fe”.

Las cosas cambiaron radicalmente para la Sedena y para el general Cienfuegos en julio de 2018. El triunfo de López Obrador y sus proyectos y estrategias para combatir a la delincuencia a partir de la creación de una Guardia Nacional que requeriría cuantiosos fondos de manera inmediata le dieron un primero viraje a la venta del predio del CM-1F. Los recursos para continuar las obras de La Célula saldrían de otra parte.

En diciembre de 2018, ya como presidente de México, López Obrador anunció en conferencia de prensa que la Guardia Nacional sería financiada con los recursos que se obtendrían con la venta del predio del Campo Militar 1-F, de donde su gobierno esperaba obtener entre 20 mil y 30 mil millones de pesos.

Obrador anunciaba también que los terrenos de los que se dispondría abarcaban una superficie de 150 hectáreas de las cuales 70 hectáreas se usarían para construir un parque y 30 para la urbanización. De esta superficie saldrían los espacios para construir edificios con departamentos de lujo cuya venta le daría a la Sedena los recursos para construir las instalaciones y comprar el equipo necesario de la Guardia Nacional.

El presidente aseguraba que la construcción de departamentos de lujo no sería un negocio privado como los que hacen las inmobiliarias, sino que era la base para que el gobierno federal pudiera financiar las 266 coordinaciones regionales, las bases, el equipo y el reclutamiento de los primeros 50 mil elementos de la GN.

“Hay como 100 hectáreas disponibles, quitando toda esta superficie dedicada a edificios históricos, que bien podrían convertirse en museo, porque es la historia de las Fuerzas Armadas. En esas 50 hectáreas hay unidades habitacionales del Ejército, instalaciones administrativas del Ejército. Quedan disponibles 100 hectáreas.

“Lo que se está pensando es que la misma Secretaría de la Defensa destine alrededor de 70 hectáreas para un parque, que sería como la cuarta sección del Bosque de Chapultepec, y se está pensando, en efecto, en urbanizar 30 hectáreas, la misma Secretaría de la Defensa, para que con lo que se obtenga de la urbanización, sin infringir normas, para que con esos recursos se puedan construir instalaciones de la Secretaría de la Defensa para la Guardia Nacional”, anunciaba el presidente Obrador.

El mandatario que comenzaba a ejercer funciones añadía que defendería con toda su energía el proyecto y aseguraba que no se trataría de convertir a la Sedena en una inmobiliaria. Esto no será un negocio privado, porque será el mismo gobierno el que urbanice y construya conforme a las normas, sin afectar el entorno.

Esto no se privatiza; es una especie de permuta, explicaba López Obrador.

Como lo informamos en su momento, a cinco meses de concluir el gobierno de Enrique Peña Nieto, la Sedena daba un giro inesperado al anunciar que no continuaría no continuar con el proceso de desincorporación y venta de las 125 hectáreas del predio que ocupa el Campo Militar 1-F, en Santa Fe. ( Se le frustra a la Sedena venta del Campo Militar 1-F (I) http://edoma.xyz/s498e )

El proyecto de la Sedena se complicó no solo porque el predio es propiedad federal, atraviesa zonas boscosas y ecológicas (el Río Tacubaya), sino porque la superficie iba a ser vendida a un grupo desarrollador para construir condominios y centros comerciales, incrementando los problemas de abasto de agua y movilidad en una zona de suyo conflictiva.

El 24 de enero de 2018, se publicaba en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el decreto por el cual el predio quedaba desincorporado y se autorizaba su venta mediante el Servicio de Administración y Enajenación de Bienes (SAE). Desde esa fecha la Sedena y el gobierno de la Ciudad de México por el cambio de uso de suelo que buscaban los desarrolladores inmobiliarios.

El hoy diputado federal Gerardo Fernández Noroña advertía sobre el riesgo ecológico y los graves problemas de abasto de agua y el colapso de servicios en la zona si construía el desarrollo inmobiliario sobre lo que era el Campo Militar 1-F.

En septiembre de 2017, Noroña citaba a conferencia de prensa para denunciar que la Sedena pretendía enajenar el predio para luego venderlo a particulares para construir un desarrollo inmobiliario. ( Documentos confidenciales de SEDENA demuestran intención de negocio en venta de la base militar de Santa Fe: Fernández Noroña http://edoma.xyz/eadls )

Noroña mostró documentos oficiales auténticos que le fueron entregados por personal vinculado al caso y otros papeles obtenidos vía transparencia, con datos, cifras y detalles de los desencuentros entre la Defensa Nacional y el gobierno de Miguel Ángel Mancera, por lo menos desde febrero de 2017.

El grupo de empresarios y constructores que se perfilaba con mayor interés y posibilidades para adquirir el predio era el Grupo IUSA, de Carlos Peralta, de acuerdo con lo señalado en septiembre de 2017 por Fernández Noroña.

Finalmente, la Sedena desistió en definitiva en llevar adelante la enajenación y desincorporación del Campo Militar 1-F el cual, de acuerdo con mandos de la secretaría se convertirá muy probablemente en una zona o parque ecológico para beneficio de los habitantes de la zona.

Jorge Medellín/@JorgeMedellin95/Estadomayor.mx

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