La infantería de marina al cadalso



El último tramo de Vidal Francisco Soberón Sanz como secretario de Marina se complica. No solo por los señalamientos del Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU por el caso de las denuncias contra efectivos de la infantería de marina acusados de desaparición forzada, sino porque grupos criminales como el que opera en Jalisco y entidades aledañas, parece ser que le han tomado la medida a sus tropas y “arman” montajes para distraer la atención sobre los problemas reales que aquejan esta zona del país.

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México, 7 de junio.- Fue un “montaje” construido sobre la irritación social que en las últimas semanas se ha manifestado en Tamaulipas contra las actuaciones de la infantería de marina. Las imágenes del lunes 4 de junio a la entrada de Ciudad Guzmán, Jalisco, recogieron cómo una protesta de poco mas de un centenar de habitantes se desbordó después de que un grupo sin identificar comenzó a agredir a un grupo de marinos.

De acuerdo a la secretaría de Marina, efectivos de la armada realizaban un reabastecimiento logístico en las inmediaciones de esta localidad del sur de la entidad cuando empezaron a ser agredidos en sus unidades.

Una primera versión señalaba que la protesta fue para denunciar los abusos de autoridad que supuestamente ha cometido en esta región la infantería de marina durante los operativos efectuados para tratar de dar con el paradero de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “Mencho”, líder de la banda criminal identificada como Cartel de Jalisco Nueva Generación (CJNG).

La manifestación donde también se denunció la presunta desaparición de dos personas entre las que estaría un menor de edad, se tornó violenta con agresiones directas contra los militares quienes realizaron disparos al aire para intentar dispersar a los agresores.

“Ante esta situación el personal naval actuó de manera disuasiva con base en el Manual del Uso de la Fuerza de Aplicación Común de las tres Fuerzas Armadas, con el fin de disminuir el nivel de agresión y reducir el peligro de bajas civiles y de personal naval, por lo que al ver que su vida se encontraba en peligro efectuaron disparos disuasivos al aire para dispersar a la multitud y evitar se generara un altercado que pudo haber resultado en consecuencias de otra naturaleza”, señaló la dependencia el pasado martes 5 de junio en un comunicado.

En las imágenes de la protesta, donde otras versiones señalan que fue “armada” con intención de desviar la atención con acusaciones “al vapor” contra efectivos de la armada, se aprecian reclamos escritos en cartulinas para que los marinos se retiraran de la entidad.

Versiones posteriores al altercado aseguraron que el grupo de “provocadores” eran enviados de Guadalupe Rodríguez Cruz, un individuo apodado “el 15” e identificado como testaferro de Oseguera en el municipio de Zapotlán el Grande, lugar donde se localiza Ciudad Guzmán.

La protesta y el “montaje” se dio días después de una serie de sucesos violentos en la capital del estado donde la situación de inseguridad, debido a los reacomodos de los grupos criminales, han disparado los índices de violencia en la zona metropolitana de Guadalajara. También sucedieron a una semana de que la marina detuviera en Zapopan a Rosalinda “N”, esposa del líder del CJNG, acusada de encabezar la red de blanqueo de esta organización.

Sobre la agresión a los marinos en dos de los videos difundidos en redes sociales el lunes, se alcanza a observar cómo personal de la Semar acciona sus armas al aire para intentar repeler el cerco de la protesta, en una parte de las imágenes se alcanza a escuchar a una persona que grita: “¡No traemos armas!”.

En otro de los videos se observa cómo un grupo de civiles arremolinados sobre una de las camionetas, lanzan insultos mientras dos marinos intentan trasladar a un tercero que aparece herido de la cabeza mientras llueven botellas y piedras contra ellos. Siempre sin responder la agresión, un hombre con un palo se acerca por atrás y golpea a uno de los uniformados. Por ahí en los minutos finales, se alcanza a apreciar la llegada de la policía municipal.

Tamaulipas como epicentro

La última ocasión en que un grupo de civiles se había manifestado contra la actuación de efectivos de la infantería de marina, fue el 21 de mayo pasado en Nuevo Laredo, Tamaulipas.

Los reportes y videos que circularon en redes sociales, señalaban que eran alrededor de 150 personas las que bloquearon ambos sentidos del acceso al Puente Internacional III, para exigir la atención de las autoridades por la presunta desaparición de 43 personas. En las imágenes se podía ver a mujeres y niños con el rostro compungido, clamando con cartulinas y fotos, por la presentación con vida de sus familiares desaparecidos supuestamente después de operativos realizados por la infantería de marina.

Los inconformes señalaron que habían presentado 43 denuncias por desaparición forzada en la PGR y que éstas no habían sido resueltas ni tampoco les habían dado informes del avance en las pesquisas. El pasado martes 5 de junio la dependencia hizo oficial que abrió carpetas de investigación por 23 de estos casos.

Otras denuncias en marzo y mayo pasado, de hechos presuntamente ocurridos con antelación, motivaron una condena el pasado día 30 por parte de la oficina de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Ginebra. El comisionado Zeid Ra’ad Hussein, denunció que la situación en Nuevo Laredo y comunidades aledañas es de gravedad ya que han recibido 23 denuncias documentadas sobre desaparición forzada atribuida a fuerzas federales.

En su llamado al gobierno de México el diplomático jordano llamó para que se implementaran medidas urgentes que pongan fin a la “ola de desapariciones” sucedidas durante este año en ésta ciudad fronteriza donde se presume que cinco de las víctimas son menores de edad.

De febrero al 16 de mayo pasado este organismo de la ONU ha documentado la probable desaparición forzada de 21 hombres y dos mujeres, y que de acuerdo a testimonios podría elevar la cifra a por lo menos 40 casos en ese periodo. En un comunicado la oficina del Alto Comisionado señaló que la mayoría de las desapariciones habrían sido perpetradas entre la noche o al amanecer por integrantes de una fuerza de seguridad federal.

Los testimonios hechos llegar por los familiares a Ginebra, señalan que efectivos uniformados habrían detenido a las personas reportadas como desaparecidas cuando caminaban o manejaban por carreteras, en varios de estos casos se encontró como evidencia los vehículos abandonados a orillas del camino.

“Se informó que muchas de estas personas habrían sido detenidas arbitrariamente y desaparecidas mientras realizaban su vida cotidiana. Es particularmente horrífico que al menos cinco de las víctimas sean menores, tres de ellas muy jóvenes, tan solo de 14 años. Estos crímenes perpetrados durante cuatro meses en un solo municipio son indignantes”, dijo el comisionado.

El llamado al gobierno de México estuvo acompañado de cuestionamientos sobre lo poco que han realizado para la localización de los desaparecidos y la investigación de cómo habría sucedido, con la identificación de los probables responsables. En algunos casos las familias han emprendido sus propias búsquedas, sin protección o cobertura institucional, de esa forma han encontrado a la fecha los cuerpos de al menos seis víctimas, en dos casos en jurisdicción de Nuevo León, entidad vecina.

En el comunicado se alertó sobre dos hechos donde testigos de los casos han sido amenazados y en al menos uno de ellos fue desaparecido durante dos días. “Es vital que las autoridades mexicanas realicen una búsqueda efectiva de las personas (…) y también deben otorgar protección a testigos y defensores, y proveer asistencia a los familiares de las víctimas”.

El pasado 10 de mayo la Comisión Nacional de los Derechos Humanos emitió medidas cautelares a la secretaría de Marina y otras dependencias para proteger a la población civil de Tamaulipas. Pese a ello, según registros periodísticos se han presentado al menos tres desapariciones más desde entonces.

Mensaje desde los juzgados

Fue una captura en febrero pasado que quedó para el registro de los “golpes” que la armada le ha asestado a la cúpula de la organización criminal asentada en Tamaulipas encabezada por el clan Cárdenas Guillén.

Pocos días después de la detención de José Alfredo Cárdenas, sobrino de Osiel Cárdenas Guillén extraditado en enero del 2007 a Estados Unidos, un juez federal ordenó la liberación del individuo considerado por la DEA como uno de jefes del autodenominado cartel del Golfo.

Apodado como “el Contador”,  José Alfredo Cárdenas fue detenido en su domicilio en Matamoros cuando se encontraba con su mujer, mientras la versión de la marina fue que fue capturado cuando circulaba en una camioneta a toda velocidad a la que le marcaron el alto, al darse a la fuga fueron tras él y al detenerlo encontraron en el asiento del copiloto armas largas.

Por considerar que esta versión era mentira, basado en videos presentados por los abogados del acusado donde se aprecia cómo lo sacan de su domicilio, el juez ordenó su inmediata libertad.

El segundo golpe a las detenciones de personajes de nivel importante vinculados a organizaciones criminales ocurrió el miércoles 30 de mayo. Cuatro días después de que a las afueras del municipio de Tepalcatepec fuera detenido Juan José Farías Álvarez, alias “el Abuelo”, un juez federal decretó su libertad al considerar que su captura fue ilegal.

Este individuo acusado de tiempo atrás de ser parte de organizaciones de tráfico de drogas, mas reciente relacionado con el CJNG, y que fuera líder de autodefensas en esta zona de la Tierra Caliente michoacana, fue acusado de portación de arma de fuego y delitos contra la salud.

Como pruebas de descargo los abogados del “Abuelo” presentaron una serie de videos donde demostró que su detención no sucedió como reportó la marina. Farías Álvarez fue detenido cuando circulaba a bordo de una camioneta a las afueras del municipio de Buenavista, un comando de la marina lo interceptó, lo subió a un helicóptero y se lo llevó tras incendiar el vehículo. Testigos refieren que los marinos golpearon a un menor de edad y amenazaron a la esposa del detenido que viajaban con él.

Tras su detención, hubo protestas en carreteras de la región donde se bloquearon caminos con vehículos incendiados, incluso un pelotón de soldados fue retenido en la presidencia municipal de Tepalcatepec y horas después, tras una larga negociación, fueron liberados.

Cuatro días después, Farías Álvarez fue dejado en libertad y según testimonios recogidos por la prensa local, fue recibido con mariachis en su pueblo.

 

Juan Veledíaz

@velediaz424

Estadomayor.mx



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