Cuarteleras

México, 5 de abril.- Hace poco más de una semana fue presentado el libro “Ejército y Fuerza Aérea Mexicana, otra visión”, basado en datos y cifras de la Sedena y del portal de internet Global Fire Power (GFP), que lleva años publicando estadísticas sobre el poderío militar en el mundo, contenido en un listado de países que varía entre 120 y 140 naciones.

Anuncios

El libro es de la autoría de Arturo Ávila, joven empresario del mundo del blindaje quien dirige la empresa IBN Industrias Militares, dedicada a blindar unidades civiles y de las fuerzas armadas.

El texto está estructurado más como una amplia monografía con cuadros gráficas y datos al por mayor sobre los avances de la Defensa Nacional en varias áreas relevantes, pero colocando a la dependencia siempre en un contexto de avances y presencia mundiales como no se había hecho antes, al menos no de manera oficial.

De hecho, el libro inicia con una exposición y revisión de datos sobre el sitio que ocupan las fuerzas armadas mexicanas (solo Ejército y Fuerza Aérea, no la Marina) en el listado de 133 que GFP mantiene vigente desde 2016 y en el que México aparece rankeado en el sitio 34.

Desde esa posición el poder militar mexicano se ubica a 17 lugares del de Brasil, un sitio arriba de Argentina, cinco por encima de Perú, seis sobre Colombia y once sobre Venezuela.

En cuatro capítulos el libro muestra en dónde están actualmente las fuerzas armadas mexicanas en el contexto internacional, así como la situación del Ejército y Fuerza Aérea, lo que le han aportado a México y lo que le y han dado al mundo.

El último capítulo destaca la participación del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos en organismos internacionales y en mecanismos regionales. Entre los aspectos destacados aparecen datos como el tercer lugar de la Sedena en América en Unidades de Artillería Remolcadas, con 375 piezas (EU tiene 1,299 unidades y Brasil 563 unidades).

Otros datos relevantes son el estado de fuerza actual de la Sedena, que es de 214 mil 157 efectivos de los cuales 195 mil 368 son hombres (el 91.23%) y 18 mil 789 son mujeres (el 8.77%).

La Tropa está integrada por 175 mil 180 elementos (159 mil 704 hombres y 15 mil 476 mujeres), los Oficiales son 32 mil 316 elementos (29 mil 722 hombres y 2 mil 594 mujeres), los Jefes son 6 mil 120 elementos (5 mil 406 hombres y 714 mujeres) y los Generales son 541 elementos (536 hombres y 5 mujeres), según los datos presentados en el libro y proporcionados por la Sedena al escritor.

En el tema de la Industria Militar, sobresalen los proyectos de fabricación del fusil FX-05 que es el arma orgánica del Ejército y Fuerza Aérea en sustitución del G-3 de la firma alemana Heckler & Koch, cuya licencia de fabricación en México data de 1979. El general Cienfuegos se comprometió a dotar a todas las tropas con esta arma -y sus variantes de combate a corta distancia y con lanzagranadas de 40 mm integrado- para finales de esta administración.

La Industria Militar desarrolla también, desde 2016, la pistola ametralladora Pax-100, que sustituirá a la alemana MP5 de HK.

Pero al texto le faltan varias cosas importantes. No contiene información fresca, detallada y trascendental sobre la Fuerza Aérea Mexicana, sobre su modernización, crecimiento, renovación, mandos, líderes y en especial sobre el papel de las mujeres en la estructura de esta arma, que en 2011 vio graduarse a la Subteniente Andrea Cruz Hernández como la primer piloto de la FAM (hoy ostenta el grado de Capitán Primero).

No se menciona a las otras 15 mujeres del Colegio del Aire que han logrado graduarse como pilotos o aerologistas o en controladoras de vuelo. Tampoco se dice nada sobre el tema de los cazas F-5E y F-5F Tiger II que integraron el Escuadrón Aéreo 401; nada sobre su retiro o renovación, nada sobre los planes del alto mando para sustituir a los tigres por otros cazas o por los T-6C Texan, que cayeron con el pie derecho entre los pilotos de la FAM y sus fans civiles.

Tampoco se habla del avance en la fabricación de blindados ligeros Kitam, o del transporte de tropas Cimarrón o del sistema de tiro a distancia Saraf Balam-1. Mucho menos se ofrecen datos acerca del Proyecto Azteca con el que se busca fabricar cuatro aviones entrenadores turbohélice para los cadetes del Colegio del Aire.

El texto es bueno, pero se queda en el nivel básico de una muy amplia y documentada monografía del estado de salud del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos al final del sexenio de Enrique Peña Nieto.

Anuncios

Deja un comentario