El “becario” acusado de “lavado”

aspecto de la rueda de prensa con Manlio Fabio Beltrones y el Gobernador Humberto Moreira Valdes, en el hotel Camino Real

aspecto de la rueda de prensa con Manlio Fabio Beltrones y el Gobernador Humberto Moreira Valdes, en el hotel Camino Real

La “Conexión Coahuila” es una joya de lo que los españoles llaman “concierto para delinquir”. A la cabeza aparece el ex líder del PRI y ex gobernador de ese estado Humberto Moreira. El político mexicano, detenido el pasado viernes 15 de enero en el aeropuerto de Madrid por la Policía Española, vía solicitud de una Corte de Texas, se le recuerda porque durante su gestión el grupo paramilitar de los Zetas se apoderó de carreteras, municipios y negocios mineros en la entidad. La masacre del poblado de Allende, la historia del penal de Piedras de Negras, usado como “almacén” de la muerte, son solo dos botones de muestra de su “gobierno” y el de su sucesor, el prófugo de la justicia estadounidense Jorge Torres López. El hombre que se fue a vivir a España para estudiar un posgrado, quien se decía becario del sindicato de maestros, y a quien en México nunca se le ha investigado, pese a las evidencias del robo de fondos públicos, llevaba una vida de lujos y será procesado en la Audiencia Nacional por blanqueo de capitales.

Anuncios

México, 18 de enero.- Fue una reunión a la que estaban convocados los principales empresarios de la comarca lagunera. Sucedió meses después de que Humberto Moreira asumiera la gubernatura de Coahuila en diciembre del 2005. En esa cita un testaferro enviado por los Zetas, mostró una serie de videos donde estaban filmados las casas, propiedades y los itinerarios en su vida diaria de los familiares de los empresarios. Era una labor de recopilación de información privada, al estilo de las directivas de inteligencia, similares a las que se utilizaban en el ejército.

El objetivo de aquellos videos era intimidar al hacerles saber a los hombres de negocios que su familia estaba vigilada. A cambio de no hacerles daño, se les exigió una cuota mensual, una extorsión al estilo de la Cosa Nostra puesta en marcha en la región por los paramilitares de los Zetas. De acuerdo a diversas fuentes empresariales en Coahuila, aquel mensaje atemorizó a varios y cedieron a las peticiones. Otros, sacaron a sus familias de la entidad y se fueron a radicar a los Estados Unidos. Algunos pidieron ayuda al gobernador Moreira, quien a fin de cuentas no hizo nada.

Humberto Moreira “abrió la puerta” en la Laguna a los Zetas, con lo que inició una feroz disputa con el cartel de Sinaloa, quienes de tiempo atrás junto a sus antiguos socios de Juárez, controlaban el “nudo estratégico” que significa la zona urbana donde se unen Torreón, Gómez Palacio y Lerdo. Por aquí pasan las vías que vienen del centro, sur, y la costa del Pacífico, en dirección a Ciudad Juárez, Piedras Negras y Nuevo Laredo. De ahí su importancia para los intereses de los grupos criminales.

Tiempo después lamentaría haber cedido paso a los Zetas. Tras el asesinato de uno de sus hijos, en venganza por la muerte de un sobrino de los hermanos Treviño Morales a manos de la policía del estado, Moreira declaró que Coahuila estaba en disputa entre los mismos paramilitares llegados de Tamaulipas. Una facción estaba encabezada por Miguel Treviño Morales, el Z-40, y la otra por Lazcano, el Z-3 o “el Lazca”. La violencia en la entidad no solo marcó a los pobladores de la Laguna, hubo pueblos enteros que fueron arrasados por los grupos criminales, la historia de Allende, ocurrida en marzo del 2011, dos meses después de que Moreira renunciara a la gubernatura para encabezar la dirigencia nacional del PRI, es una de las más atroces que se conocen a la fecha.

Durante su mandato, los Zetas se apoderaron de esta población, tiempo después fue sitiada y durante varios días entre 300 a 400 personas, familias enteras, fueron asesinadas por este grupo armado. La masacre de Allende solo se comparó con la ocurrida al interior del penal de Piedras Negras, entre los años 2010 y 2012, cuando se convirtió en un centro de acopio, resguardo y bajo dominio total del grupo paramilitar. Los penales como activos del crimen organizado, fueron la marca que dejaron no solo en Tamaulipas sino también en Coahuila.

A la situación de inseguridad, de tragedia en amplias zonas de Coahuila, Humberto Moreira sumaría un “concierto para delinquir” apoderándose por medio de documentos falsos, de poco más de tres mil millones de pesos.

Un “becario” tras las rejas

El viernes 15 de enero la noticia cimbró a la clase política mexicana por la forma en cómo ocurrió. Al principio se quiso aparentar que un problema migratorio era la causa de la detención en el aeropuerto de Barajas, en Madrid, de Humberto Moreira. Pocas horas después se conocería que era por orden de la Audiencia Nacional a petición de una corte de distrito en San Antonio, Texas donde está acusado de “blanqueo” de activos por más de tres mil millones de pesos, presuntamente saqueados de las arcas del estado de Coahuila durante su etapa como gobernador.

La investigación abierta por fiscales estadounidenses, refiere que parte de los fondos fueron a dar a cuentas bancarias abiertas en bancos de paraísos fiscales, como Bermudas. El diario El Español, obtuvo la primicia donde señaló que el juez Santiago Pedráz, a petición de la Fiscalía Anticorrupción, investigaba si parte de esos fondos, robados con documentos apócrifos del erario público, fueron enviados después a España para ser incorporados de nueva cuenta a la economía legal. Por esta razón Moreira fue acusado en cortes españolas por los delitos de blanqueo y malversación.

En Barcelona, según declaró el ex gobernador en 2012 cuando salió del país, se instaló para cursar una maestría como “becario” del sindicato de maestros (SNTE), pero desde el principio llamó la atención por instalarse en uno de los chalets más caros y exclusivos de la ciudad, además de recibir cuantiosas transferencias bancarias en sus cuentas en España.

En los últimos dos años el diario San Antonio Express News ha dado cuenta de cómo se fraguó lo que se conoce como “Conexión Coahuila”, que es la forma en cómo operó Moreira y sus más cercanos colaboradores el desfalco a las arcas públicas para invertir el dinero en bienes y raíces, medios de comunicación, y resguardarlo en paraísos fiscales. El 30 de abril del 2014 la Corte de San Antonio informaba que el empresario Rolando González Treviño, había sido encontrado culpable de mover fondos del gobierno de Coahuila para utilizarlos en la compra de estaciones de radio y televisión.

González Treviño negoció con la fiscalía texana y tras declararse culpable, acusó a Moreira de ser el principal orquestador y máximo responsable del saqueo de fondos públicos. En los documentos del expediente judicial, citados por el diario texano, se refieren al ex líder del PRI como CC1, (Co-Conspirator One) de quien refieren que es un ex funcionario que ocupó el gobierno de Coahuila entre los años 2005 a 2009. Moreira se separó del cargo en enero del 2011.

Al mismo tiempo la justicia estadounidense emprendió un juicio civil que tuvo como finalidad bloquear los fondos, calculados en más de dos millones de dólares, de una cuenta abierta en un banco con sede en Bermudas. El diario El Español refirió que este dinero estaba relacionado con Héctor Antonio Villarreal Hernández, quien fue secretario de finanzas durante el mandato de Moreira como gobernador. “En aquellas fechas, el sueldo público de Villarreal ascendía a más de 8 mil dólares mensuales. La cantidad es abultada, pero no suficiente según la documentación librada por Estados Unidos como para justificar la existencia de los fondos en Bermudas”, dice la nota del diario madrileño.

El ex tesorero fue detenido en octubre del 2011, por esos días el gobierno de Felipe Calderón informó que el desfalco a las arcas públicas oscilaba en poco más de tres mil millones de pesos, obtenidos con documentos falsificados para conseguir préstamos a nombre del estado de Coahuila. A Villarreal se le acusó de apropiarse al menos de 35 millones de dólares y transferir el dinero a cuentas en bancos de Texas.

Con estos antecedentes la fiscalía texana corroboró que el ex funcionario y cercano colaborador de Moreira, abrió con estos fondos una cuenta bancaria en Bermudas. Los fondos llegaban al paraíso fiscal vía transferencias realizadas desde otra cuenta en un banco de Texas. Durante el lapso que transcurrió entre agosto del 2009 y abril del 2011, hubo seis transferencias bancarias que alcanzarían casi los 5 millones de dólares. Durante una de las audiencias del juicio, se supo que el operador del ex gobernador compró propiedades en San Antonio, Brownsville y en la Isla del Padre.

“Conexión Coahuila”

Rolando González Treviño entendió que estaba hundido, y que pese a que el peso de la ley le había caído con severidad en la sentencia de la Corte de San Antonio, su pena podría reducirse si aportaba evidencias para demostrar cómo el principal instigador del saqueo de fondos públicos y el posterior blanqueo en paraísos fiscales, fue su amigo, el hoy reo de la cárcel Soto del Real, Humberto Moreira.

El empresario reveló que en la red delictiva participó también Jorge Juan Torres López, ex gobernador sustituto de Moreira, y Vicente Chaires, hombre cercano y de todas las confianzas del ex mandatario. La red de políticos y empresarios, desviaron recursos del erario público, con documentos falsos, para invertirlos en negocios ilegales, entre los que estaban los mencionados en medios de comunicación, y el sector minero texano. Nombres, fechas, montos, lugares, bancos, números de cuenta, todo fue entregado por González Treviño a los fiscales estadounidenses.

La “Conexión Coahuila” estuvo integrada por ex funcionarios del gobierno de Moreira, sus familiares y empresarios cercanos. Su modus operandi, según la fiscalía, fue falsificar documentos para obtener préstamos y apoderarse de fondos públicos para llevar los recursos vía Texas a paraísos fiscales. González Treviño aportó también datos como detalles de vuelos, ciudades, sitios donde se realizaron encuentros, además describió pasajes con diálogos así como los momentos en los que se dio el presunto acuerdo para mover los recursos saqueados de manera ilegal a la hacienda del estado de Coahuila. En esta red estarían involucrados por lo menos 10 ex funcionarios del gobierno de Moreira.

Un prófugo de la justicia estadounidense es el sucesor de Moreira en la gubernatura, el priista Jorge Juan Torres López, acusado de lavado de dinero y fraude en una Corte de Corpus Cristi, de quien se sabe es propietario de una casa cerca del lago Conroe, en las inmediaciones de Houston, la cual fue adquirida con dinero ilegal fruto de desfalcos y fraudes en Coahuila.

Otros implicados son Vicente Chaires Chávez, quien fungió como director de administración del gobierno de Coahuila de los años 2005 a 2010; otro es Héctor Javier Villarreal Hernández, convicto por lavado de dinero y robo recursos públicos; junto con ellos aparecen en las actas del juicio los empresarios Guillermo Flores Cordero, su esposa Leticia María Guadalupe Galán Villalobos, Lorenzo Schuessler, a quien se procesó por lavado y narcotráfico; Raúl González Treviño, Francisco Xavier Flores Valdez, sobrino de Moreira, y Roberto Casimiro González Treviño, hermano de Rolando, el hombre reveló toda la trama.

Juan Veledíaz

@velediaz424

Estado Mayor MX

Anuncios

  2 en “El “becario” acusado de “lavado”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *