México, 2 de octubre (Reforma).- Al menos con Édgar Valdez Villarreal “La Barbie”, el Gobierno Federal modificó el criterio que sostenía hasta hace unos meses de no entregar a Estados Unidos a los extraditables con juicios abiertos por delitos cometidos en México.
Al momento de ser extraditado, el operador texano de los Beltrán Leyva tenía pendientes por lo menos cuatro procesos penales en el Edomex y Guerrero, y en ninguno de ellos se había dictado sentencia, informaron fuentes legales.
En las causas 61/2010 y 44/2012 del Juzgado Tercero de Distrito en Procesos Penales Federales de Toluca, está sujeto a juicios por delincuencia organizada y delitos contra la salud en la modalidad de fomento, respectivamente.
También en la causa 133/2010 del Juzgado Sexto de Distrito en Procesos Penales Federales de Toluca, por delitos contra la salud y delincuencia organizada, y en el proceso 57/2005 del Tercero de Distrito de Acapulco, por delincuencia organizada y secuestro.
Desde el miércoles, en que fue puesto a disposición de la Corte Federal del Distrito Sur de Texas, todos los procesos abiertos en México contra “La Barbie” quedaron suspendidos.
Durante la gestión de Jesús Murillo Karam y todavía a principios de la de Arely Gómez, la PGR fue muy renuente a entregar a los extraditables con juicios pendientes en nuestro país, argumentando que un Protocolo de 1997 preveía esta excepción.
De hecho, ese era el argumento con que mantuvieron preso en México a José Emanuel García Sota “El Zafado”, reclamado por Estados Unidos como uno de los asesinos materiales Jaime Zapata, el agente del ICE, muerto el 15 de febrero de 2011 en San Luis Potosí.
Desde el 22 de octubre de 2014 la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) ordenó extraditar a “El Zafado” y éste no promovió recurso alguno, con el propósito de que lo entregaran de inmediato a la justicia estadounidense.
Pero eso no ocurrió sino hasta el pasado miércoles, casi un año después de que ya no había nada que impidiera ponerlo a disposición de la Corte Federal del Distrito de Columbia, en Washington, donde está acusado de homicidio, uso, portación y descarga de arma de fuego.
Según fuentes extraoficiales, Carlos Montemayor González “El Charro”, el suegro de “La Barbie”, también se allanó a la extradición desde el 2011, es decir, renunció a litigar y pidió ser entregado a Estados Unidos, pero no fue extraditado sino hasta 5 años después.
Esta política de las extradiciones diferidas también hizo que los estadounidenses no llevaran a cabo un solo trámite para iniciar los procedimientos de extradición solicitados por México contra personajes como Gastón Azcárraga, ex presidente de Mexicana de Aviación, o Martín Díaz, de Oceanografía.
Abel Barajas
