La ofensiva de Autodefensas

La crisis en Apatzingán. Foto: EspecialTodas las alertas estaban encendidas desde el año pasado. El avance de los grupos de Autodefensa seguiría si el gobierno no actuaba de inmediato. Tuvieron que aparecer las imágenes de vehículos incendiados atravesados en carreteras y negocios saqueados, caravanas de vehículos con civiles armados vigilados por soldados y policías federales, quienes no los detenían ni hacían nada. Salvo cuando intentaron desarmarlos, entonces hubo resistencias y hubo muertos. ¿Se puede considerar lo ocurrido en las últimas horas en Michoacán algo parecido a una guerra civil? ¿Por qué el ejército y la policía federal acompañan a un sector de Autodefensas en su avance para tomar el control de la seguridad de los municipios donde hay gente que dicen, está dispuesta a apoyarlos? 

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México, 14 de enero.- —Fuego en el palacio municipal de Apatzingán provocado por desconocidos—, se leía en un reporte policiaco donde se plasmó solo el principio varias docenas de escaramuza que dejaron enfrentamiento con muertos, heridos y caminos bloqueados por vehículos incendiados en varios municipios de la Tierra Caliente Michoacana. Desde el sábado 11 de enero, a lo largo de las siguientes horas hasta el martes 14. se multiplicaron las imágenes de lo que algunos analistas comenzaron a llamar ‘guerra civil’.

El objetivo de los Autodefensas había quedado definido desde hace varias semanas cuando señalaron que no descansarían hasta ayudar a las poblaciones de civiles que lo solicitaran, a formar sus grupos de autodefensa con el objetivo de expulsar a los Caballeros Templarios de toda la región.

La reacción vino con otros grupos de civiles armados que se oponían a la entrada de los Autodefensas. Vecinos de Apatzingán informaron a medios locales que al caer la noche del sábado las ráfagas de fusiles de asalto se incrementaron en el centro, mientras por el monumento a Lázaro Cárdenas ubicado en la vía a Morelia, fue escenario de enfrentamientos. Una de las principales avenidas, la 22 de octubre, lució camiones de empresas como Bimbo y Corona además de autobuses de línea transporte de pasajeros, atravesados e incendiados.

Los choques se incrementaron en la región momentos después de que un grupo de autodefensas arribara a la comunidad de Antúnez, dentro del municipio de Parácuaro, mientras en Apatzingán individuos identificados con los Caballeros Templarios incendiaron tiendas como Oxxo y Copel, y varios vehículos ardían sobre la vía que comunica Cuatro Caminos con ésta localidad.

Era una operación de avanzada mientras un grupo entraba a Antúnez, en el municipio de Tacámbaro, por el lado de Coahuayana se hicieron del control del poblado 20 de noviembre. Su avance se dio con el apoyo del ejército por tierra y por aeronaves de la policía federal por aire. Aparecieron entonces tres de los principales actores del conflicto.

Por un lado los Templarios y su bastión de policías municipales bajo su control, la red de extorsiones a empresarios locales, y los abusos contra el resto de la población con cientos de asesinatos, violaciones y secuestros en total impunidad. Reportes de prensa señalaron que fue la cúpula encabezada por Nazario Moreno “El Chayo” quien ordenó “incendiar” Apatzingán. Se pagó a grupos de desconocidos para realizar las quemas y bloqueos, y se repartió dinero entre algunos sectores de la población para que salieran a protestar contra la entrada de los Autodefensas.

Por el otro un sector de los Autodefensas identificado alrededor de varios representantes del llamado Consejo de Autodefensas de Michoacán, donde personajes locales como Hipólito Mora del municipio de La Ruana, y José Manuel Mireles del poblado de Tepalcatepec, no solo han salido a confrontar públicamente a los Templarios, sino que han tenido problemas con sus pares Autodefensas de otros municipios quienes han secuestrado y amenazado gente de los sitios donde han tomado el control.

Detrás de ellos asomaría el tercer actor, otro sector de los Autodefensas algunos sin identificar más que con apodos, varios de ellos se transportan en camionetas y lucen armamento de grueso calibre utilizado por el narco, y estarían involucrados según reportes federales, como miembros del Cartel de Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Cerco a Apatzingán

Al amanecer del pasado domingo 12, un contingente de Autodefensas que se transportaba en camionetas y vehículos compactos, arribaron a la localidad de Nueva Italia, cabecera municipal de Mújica, considerado el segundo bastión Templario solo por detrás de Apatzingán. Las imágenes que comenzaron a circular y los reportes de habitantes del lugar coincidían en señalar que esta caravana estaba resguardada por elementos del ejército quienes vigilan de forma permanente desde hace meses en algunos puntos de la región.

Nueva Italia es una comunidad de alrededor de 30 mil habitantes localizada muy cerca de Apatzingán, está a orillas de la vía que comunica con Morelia. Los Autodefensas ingresaron, según reportes locales, por el entronque conocido como Cuatro Caminos, por donde se conecta con Apatzingán. Por ahí aparecieron horas después vehículos incendiados. El paso de los vehículos fue presenciado, sin que intervinieran, por militares que montan guardia en los accesos del lugar.

Por estas rutas aparecieron a lo largo del día vehículos ardiendo en llamas colocados de manera que obstruyeran el paso. La prensa registró un llamado en la página de Facebook de la policía comunitaria de Tepalcatepec, dirigido al pueblo de Nueva Italia, para que saliera a apoyar a su gente y formaran su propia policía ciudadana.

Asesinato detona intervención

La entrada al municipio de Coahuayana de grupos de Autodefensa apoyados por la policía federal al día siguiente, durante la tarde y noche del lunes, puso el reflector a un episodio poco difundido. Horas antes reportes locales señalaban que varios vecinos solicitaron auxilio, luego de que un grupo de hombres fuertemente armados asesinara a un comerciante muy conocido del lugar.

La toma de Coahuayana desconcertó pues apenas horas antes en la ciudad de Morelia el secretario de la Defensa Nacional, el general Salvador Cienfuegos Zepeda junto al almirante Vidal Soberón, titular de Marina, acompañaron a secretario de Gobernación Miguel Osorio Chong y al gobernador del estado Fausto Vallejo Figueroa en el anuncio de la toma del control federal de la Tierra Caliente Michoacana.

La entrada de Autodefensas se dio, según reportes de la prensa local, con la presencia de guardias comunitarias locales quienes tomaron el control de la presidencia municipal y de los accesos a la población. Se reportaron patrullajes en conjunto con federales que desembocaron en cateos y revisiones de inmuebles en busca de los posibles autores del asesinato.

Lo que más llamó la atención tras su ingreso fue que en anteriores ocasiones los comunitarios de Coahuayana se deslindaron de los grupos de Autodefensa de Tepalcatepec y de Buenavista Tomatlán. Ambos en reiteradas ocasiones y por separado, coincidieron en señalar que solo compartían su rechazo hacia los miembros del crimen organizado.

Objetivo: la cúpula Templaria

Las primeras informaciones de lunes por la noche que salieron de la comunidad de Antúnez, fueron que un grupo de militares trató de desarmar a los civiles que habían tomado el control de la seguridad en el municipio. Se desató un altercado en el centro de la localidad con varios pobladores que se negaron entregar sus armas y hubo un tiroteo.

Estanislao Beltrán, portavoz de los Autodefensas informó a varias estaciones de radio en Morelia y la ciudad de México el martes por la mañana, que el choque se dio cuando un grupo de soldados intentó entrar a la comunidad perteneciente al municipio de Parácuaro para desarmar a la gente. Los militares lograron quitarle el armamento a varios de ellos pero otro grupo levanto una barricada en Cuatro Caminos y se negó a desarmarse. Comenzaron a elevarse de tono las discusiones y, según Beltrán, los militares realizaron varios disparos. En el lugar quedaron los cuerpos sin vida de tres adultos y de una menor de 11 años. De manera oficial la secretaría de la Defensa Nacional no había reportado nada hasta el medio día del martes 14 de enero.

El líder de los Autodefensas también conocido como “Papá Pitufo”, señaló que ante este hecho el ejército optó por devolver las armas y salir de la comunidad. Varios grupos de Autodefensa entre los que están los que controlan la cabecera de Nueva Italia, rechazaron el llamado hecho el lunes por el gobernador y el secretario de Gobernación por la mañana en Morelia para entregar las armas e incorporarse como policías municipales.

Hizo un llamado para que el gobierno federal detenga a los siete líderes de la cúpula de los Templarios, encabezados por Nazario Moreno y Servando Gómez, y cesen las extorsiones y asesinatos impunes. Mientras esto  no suceda, añadió, seguirán armados pues sus vidas y las de sus familias corren peligro. La petición que han hecho los Autodefensas desde su irrupción a principios del año pasado, cuando empezaron a tomar el control de la seguridad de comunidades y municipios de la Tierra Caliente, fue que las policías municipales dejaran de trabajar para la delincuencia organizada. Algo que desde su parecer nunca ocurrió.

“En su momento vamos a decir, pero el propósito es limpiar los 113 municipios, incluido Apatzingán, que está controlado por los Caballeros Templarios”, dijo Beltrán respecto al posible desarme de los Autodefensas. Bajo ese escenario comenzaba la tercera semana de enero.

Juan Veledíaz

@velediaz424

Estado Mayor

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