México,19 de enero.- Entró en funciones la Jefatura de Operaciones Navales que sustituye al Estado Mayor General de la Armada, como parte de la anunciada reestructuración de la Secretaría de Marina que se espera tenga impacto en las operaciones militares en tierra, mar y aire que realizan. También comenzó a operar la subsecretaría de Asuntos Marítimos y Portuarios, que está considerada como una “mini secretaría” dentro de la Semar por el amplio abanico de atribuciones y áreas bajo su cargo. Con estos cambios el eje estratégico de la Armada de México se coloca más cerca de la compatibilidad operativa, al igual que la Secretaría de la Defensa Nacional, al ser socios del Comando Norte de los Estados Unidos (USNORTHCOM).

La publicación del nuevo reglamento interno de la Secretaría de Marina formalizó la reestructuración anunciada el otoño pasado, cuando el Congreso de la Unión aprobó una serie de reformas que actualizaron la Ley Orgánica de la Armada de México que modificó su organización interna en lo administrativo y operativo. Como lo adelantó en octubre pasado EstadoMayor.mx ( https://www.estadomayor.mx/109339 La Armada suprime su Estado Mayor General por una Jefatura de Operaciones Navales), el rediseño implicó la creación de una Jefatura de Operaciones Navales, en lugar del Estado Mayor General de la Armada (EMGA), y la puesta en marcha de una subsecretaría de Asuntos Marítimos y Portuarios, área que se encargará de controlar y administrar el aparato marítimo nacional donde están las capitanías de puerto, marina mercante, certificaciones marítimas internacionales, vigilancia pesquera y litoral, protección ambiental, tarifas, concesiones y en general las operaciones del transporte marítimo del país.
De manera oficial desde el 16 de enero el Almirante José Manuel Salinas Pérez, último jefe de Estado Mayor General de la Armada, es el jefe de Operaciones Navales. Este oficial de infantería de marina que hizo el curso Kaibil en las fuerzas especiales de Guatemala, que habla inglés y coreano, será el responsable de la planeación, coordinación, adiestramientos y supervisión de las operaciones navales de la Armada de México a nivel estratégico.
La reestructuración, dijo el pasado viernes 16 de enero el Almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, Secretario de Marina, durante la ceremonia de toma de protesta y entrega recepción de altos funcionarios de la dependencia, “responde a la necesidad de adaptarnos a los nuevos desafíos, como la ciberseguridad y la lucha contra el crimen organizado. Esto nos permitirá no solo mantener la seguridad marítima, sino también responder de manera eficaz y coordinada. La armonización legal que implica esta reestructuración también asegura que la Armada de México esté alineada con las normativas más actuales, fortaleciendo así la seguridad de nuestras costas y combatiendo de manera efectiva las actividades ilícitas”.
El Almirante Secretario consideró que en el ámbito operativo la creación de la Jefatura de Operaciones Navales representa “una evolución natural y necesaria de la estructura de mando de la Secretaría de Marina-Armada de México”. El área que encabeza el Almirante Salinas Pérez, quien asume el mando superior como jefe estratégico, estará integrada por tres subjefaturas, cuatro coordinaciones, 11 secciones, órganos administrativos y operativos, 11 mandos superiores en jefaturas operacionales, y subordinada directamente al Alto Mando. Concentra el adiestramiento, ejecución y supervisión de las operaciones navales a nivel estratégico. Además “fortalece la toma de decisiones, dota de coherencia operativa a la institución y permite una mejor articulación entre el mando estratégico y las fuerzas navales en mar, aire y tierra”.
SUPER SECRETARIA
La creación de la subsecretaría de Asuntos Marítimos y Portuarios, que se oficializó el pasado 11 de diciembre cuando se publicó el nuevo reglamento interior de la Semar, fue vista por especialistas y oficiales de marina mercante como una mini-secretaría dentro de la Secretaría de Marina. Oficialmente se dijo que “representa una transformación profunda en la gobernanza marítima y portuaria de México”.
Esta nueva subsecretaría estará a cargo del Almirante Gerardo Jesús Toledo Guzmán, un ingeniero en ciencias navales que se ha especializado en administración naval, protección marítima y portuaria, así como alta gerencia militar, quien tendrá a su cargo la conducción del sector marítimo portuario nacional. Bajo su responsabilidad quedaron la Autoridad Marítima Nacional y la política portuaria, lo que implica que la Semar asume “plenamente su papel como órgano rector del Sistema Marítimo Mexicano”. Esta subsecretaría se apoya en dos unidades clave, la Unidad de Autoridad Marítima Nacional como brazo operativo, y la Unidad de Puertos y Marina Mercante, como instancia normativa y de política pública.
La Unidad de la Autoridad Marítima Nacional, está considerada como brazo operativo porque tendrá atribuciones para planear, coordinar y controlar la seguridad y protección marítima, así como dirigir las capitanías de puerto, lo que implica ordenar investigaciones de accidentes, realizar auditorías de la Organización Marítima Internacional, vigilar que se apliquen las regulaciones ambientales y sancionar las infracciones. Como instancia superior de las capitanías de puerto, puede proponer y sustituir a los titulares de estas. Al quedar adscrita a esta área la dirección general de Capitanías de Puerto pasa a tener el control total de la matriculación y abanderamiento de embarcaciones, señalamientos marítimos, permisos de navegación, vigilancia y seguridad en las vías marítimas que entran y salen de las zonas portuarias. También podrán sancionar y certificar las áreas de competencia de marineros y operarán la llamada Ventanilla Digital Única, para todo tipo de trámites. Otra instancia que está en el reordenamiento es la dirección general de Protección y Certificación Marítima, que se encarga de regular inspecciones, verificar y auditar, así como emitir certificaciones y documentos de embarcaciones y terminales marinas. Con la Unidad de Puertos y Marina Mercante, se ratifica a esta instancia su facultad para coordinar y regular permisos, concesiones, tarifas, operaciones portuarias y actividades de remolque, autorizaciones de navegación, certificar pilotos, educación náutica, programas de desarrollo portuario y el Registro Público Marítimo. En esta área los marinos de guerra necesitan de los conocimientos y habilidades de los marinos mercantes.
En la práctica la subsecretaría de Asuntos Marítimos y Portuarios generará un impacto directo en el Desarrollo Nacional, según la Semar, pues fortalecerá la seguridad interior y exterior además de “impulsar la competitividad portuaria, facilitar el comercio exterior, promover la sostenibilidad ambiental y buscar que el país se consolide como actor marítimo confiable y responsable”.
La entrada en vigor del reglamento interior con el reordenamiento administrativo y el rediseño operativo está considerado como una apuesta por la modernización de la Marina Armada de México, que con ello se afianza como socio estratégico en los objetivos de la Mesa Redonda de Cooperación Bilateral Militar (BMCR por sus siglas en inglés), y por el otro se consolida como actor político en el modelo rediseñado para regular, administrar, sancionar todo el sector portuario y de marina mercante del país.
Juan Veledíaz / @velediaz424 / EstadoMayor.mx
