México, 21 de septiembre (Proceso).- Alejo Nabor Jiménez Suárez y José Alfredo Suárez de la Cruz, un sacerdote y un presbítero de la iglesia Nuestra Señora de Fátima en el municipio de Poza Rica, al norte de Veracruz, quienes fueron “levantados”, asesinados con varios impactos de bala y posteriormente arrojados en un paraje carretero conocido como la “Curva del diablo”, habían convivido e ingerido licor durante varias horas con sus victimarios en las oficinas de la parroquia, aseguró el fiscal general del estado, Luis Ángel Bravo Contreras…nota completa.
Noé Zavaleta
