México, 16 de noviembre (Proceso).- En marzo de 2014 la Fiscalía General de Morelos ordenó la inhumación de más de un centenar de cuerpos en un par de fosas comunes. Se trataba de presuntos desconocidos que estaban en las morgues de Cuautla y Cuernavaca. Sin embargo, presiones de los familiares de un joven asesinado y enterrado en una de esas fosas sacaron a la luz varias inconsistencias: no todos los cadáveres eran “desconocidos”, las autoridades no están seguras del número exacto de inhumados, algunos de los cuales ni siquiera tienen abierta una “carpeta de investigación”, y el predio donde se hizo el entierro colectivo aparentemente no es un panteón registrado…nota completa.
Jaime Brito
