La fuerza y la inteligencia

México, 27 de julio (El Universal).- Durante las campañas de los candidatos a la presidencia subrayaron la necesidad de mejor combatir el crimen mejorando dramáticamente la capacidad del gobierno de recolectar información sobre las organizaciones criminales. Los presidenciables y sus asesores hablaban de una estrategia con más inteligencia y menos fuerza.

¿Qué quiere decir esto? ¿Asumen que sería una guera más barata y menos sangrienta? No necesariamente pero podría ser una estrategia más eficiente.

EL UNIVERSAL informó que la Secretaría de la Defensa (Sedena) había comprado un equipo de espionaje e inteligencia por 5 mil millones de pesos. Varios analistas han expresado preocupación cuestionando la constitucionalidad  de que Fuerzas Armadas hagan estas funciones.

El debate más bien es qué  espian y con qué objetivo. Debería replantearse si los parámetros jurídicos sobre las funciones de inteligencia están bien planteados ante la realidad del país y si existen los pesos y los contrapesos para asegurar que los aparatos de inteligencia no abusen de sus facultades.

Ningún Ejército o Armada del mundo pueda ejercer sus funciones sin acceso a información que le proporciona el espionaje e la inteligencia. Sin inteligencia no se puede desarrollar una estrategia con posibilidad de éxito. Así de sencillo.

Por lo tanto, si es inconstitucional que las Fuerzas Armadas de este país ejerzan tareas de inteligencia y espionaje, entonces simple y llanamente habría de desmantelar al Ejército, la Marina y Fuerza Aérea y mandar a todos los soldados, pilotos y marinos a su casa. Se argumenta que la inteligencia del estado debería caer en el ámbito civil. En un país donde no se está enfrentando a diario a  organizaciones criminales que se consideran enre las más peligrosas del mundo, este comentario tendría algo de validez.

Pero también hay que subrayar que la forma en que las fuerzas militares obtienen información y sus objetivos difiere de la visión que tienen las corporaciones civiles.

El costo político de aprobar una legislación que ponga en blanco y negro  cuales son las responsabilidades de las Fuerzas Armadas ante amenazas como el crimen organizado es tan alto que se prefiere dejarlos que trabajen en la ilegalidad. La ambigüedad solamente beneficia al crimen organizado.

Sun Tzu, en el Arte de la Guerra, escribe: “Lo que posibilita un gobierno inteligente y a un mando militar sensato vencer a los demás y lograr triunfos extraordinarios es la información previa”.

Ana María Salazar

Opinión

El Universal

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