Aumenta tortura en el DF

México, 29 de julio (Reforma).- Las denuncias por tortura policial en el DF van al alza.

En los primeros cuatro meses de 2015 se iniciaron 76 averiguaciones previas por ese delito, de acuerdo con estadísticas de la Procuraduría General de Justicia capitalina.

En dichas acusaciones, presentadas ante la Fiscalía para la Investigación de los Delitos Cometidos por Servidores Públicos, se señala a agentes de la SSP y a elementos de la Policía de Investigación.

El número contrasta con las cifras de 2014, cuando en todo el año fueron interpuestas 103 denuncias y aun más con las de 2013, cuando se abrieron 78 averiguaciones por ese delito.

La PGJDF explicó que, en cuanto se recibe una acusación de este tipo, se pone en operación un protocolo para atender a la víctima, el cual incluye una revisión integral.

Médicos confirman si el denunciante tiene lesiones físicas y se aplica un estudio psicológico para identificar posibles afectaciones emocionales para que el Ministerio Público determine si se configura el delito de tortura.

La Comisión de Derechos Humanos del DF ha documentado, entre 2012 y 2015, 47 casos de tortura ejercida por policías contra 95 víctimas.

Crecen denuncias en el País
Aunque en México no se reconoce una tortura generalizada, datos de la Procuraduría General de la República (PGR) revelan que las denuncias por ese delito escaló, en lo que va de sexenio, de 2012 a 2014, en un 733 por ciento.

En 2013 y 2014, se reportaron 3 mil 568 actos de tortura a la PGR, mientras que de 2006 a 2012 fueron denunciados 487 casos, indican datos oficiales de la Procuraduría proporcionados vía Transparencia.

Aunque las cifras son inferiores a las registradas por Juan E. Méndez, Relator Especial de Naciones Unidas sobre el tema, alertan que la tortura va en aumento.

La información de la PGR establece que del primero de diciembre de 2006 al 30 de octubre de 2014 suman 4 mil 55 denuncias por tortura, de los cuales mil 884 casos se encuentran en etapa de investigación.

De los 2 mil 403 casos reportados en 2014, la PGR indicó que son investigados mil 622.

Para la estadística sobre tortura en el País fueron consultadas la Subprocuraduría de Derechos Humanos, Prevención del Delito y Servicios a la Comunidad, a la Subprocuraduría de Control Regional, Procedimientos Penales y Amparo, a la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delitos Federales, a la Coordinación de Planeación, Desarrollo e Innovación Institucional y la Visitaduría General de la PGR.

Esas unidades administrativas, aclaró la Procuraduría, manifestaron que no contaban con datos de cuántas personas fueron sometidas a proceso penal y cuántas fueron sancionadas.

En marzo de este año, el Relator dio a conocer que entre 2006 y 2014, se documentaron 12 mil 787 quejas y concluyó que la tortura es una práctica generalizada en México, declaración que levantó ámpula.

Lamentó que existe un escaso número de investigaciones efectivas por estos delitos y una ausencia casi absoluta, tanto a nivel federal, como estatal, de sentencias condenatorias, lo que conlleva a una persistente impunidad.

En esa ocasión, Juan E. Méndez, detalló que el modus operandi de la tortura en México comienza con la privación de la libertad sin orden judicial. Durante la detención, las víctimas reciben golpes con puños, pies y manos en varias partes del cuerpo, bolsas para causar asfixia, toques eléctricos, generalmente en los genitales, desnudez forzada, asfixia húmeda y violencia sexual, en el caso de las mujeres.

En respuesta, el Gobierno mexicano, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), rechazó esa afirmación y pidió a la ONU sustentar su informe sobre tortura.

El Canciller José Antonio Meade consideró que existieron observaciones que no guardan congruencia dentro del informe de la ONU,

Utilizan hasta rodillos en las venas
Moler las venas de las piernas con un rodillo al grado de inhabilitarlas, mostrar una fotografía de un familiar cercano y amenazar con descuartizarlo, o provocar desmayos en una persona para que sea reanimada a golpes, son parte de un paquete de tortura especializada que se emplea por parte de autoridades.

La doctora en psicología María Isabel Mazo, egresada de la Universidad Nacional de Colombia, realizó una serie de peritajes a distintos presos del penal federal de Occidente y corroboró que esas modalidades de torturas son aplicadas, para lograr que una persona se autoculpe por haber cometido un delito o para arrancar confesiones.

“El caso del rodillo es nuevo, no lo había visto en mi carrera”, expuso.

“Lo que me preocupa que, en este caso, la Policía Federal, está especializándose para determinar en cada caso qué tortura es complementaria a la básica, me preocupa que tienen placer por impartir dolor, que eso les causa poder”, alertó.

Isabel Mazo y el doctor Adrián Ramírez fueron contratados por la diputada federal María del Rosario Merlín García para realizar un peritaje a David Vargas Araujo, a fin de conocer de manera clínica si fue víctima de tortura.

Sin embargo, a más de un año de que la legisladora solicitara el trabajo de los peritos para defensa de su asesor, los especialistas reclamaron que la diputada por el Distrito 9 en Guerrero no ha pagado.

Los peritos dictaminaron un estudio por presunta tortura, tratos crueles, inhumanos y degradantes en contra su asesor parlamentario, David Vargas, el 3 de septiembre de 2014 ante el Juzgado Sexto de Procesos Penales, con residencia en Puente Grande, Jalisco, y lo ratificaron el 11 de noviembre del mismo año.

Arturo Sierra y Benito Jiménez

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