México, 21 de diciembre (Crónica).- La figura del arraigo, tan criticada ahora por el procurador general de la República, Jesús Murillo Karam, es una herencia del último priista que hubo antes de que llegara la alternancia.
Esta figura, violatoria del principio de presunción de inocencia, fue incluida en la Ley Federal contra la Delincuencia Organizada aprobada en 1996 por el Congreso con en una iniciativa enviada por el presidente Ernesto Zedillo.
Varios congresos estatales clonaron la figura y la incluyeron en los códigos penales locales, por lo que el arraigo se empezó a utilizar también en el fuero común.
El arraigo facilita para mal la tarea al Ministerio Público, pues le permite privar de su libertad a los indiciados para investigarlos, cuando debería ser al revés.
El arraigo va de la de otra figura nefasta dentro de nuestro de justicia, que es el testigo protegido.
Basta con que un delincuente convertido en testigo protegido haga señalamientos en contra de alguien para que sea detenido y sometido a un arraigo hasta por 90 días para investigarlo.
Las constantes violaciones a los derechos humanos cometidas por el uso abusivo de ambas figuras dieron origen a diversas demandas que derivaron en dos emitidas por la Suprema Corte de Justicia de la Nación en febrero del 2006, las PXXXII/2006 y PXXXIII/2006, en las que estableció que el arraigo era violatorio de la.
Se hubiera esperado que el Congreso, en apego a dichas tesis, eliminara
la figura del arraigo, pero en lugar de eso la fortaleció, al darle rango constitucional.
En el 2008, el Congreso aprobó una reforma al sistema de justicia que incluyó el establecimiento del arraigo en el artículo 16 de la Constitución.
Esta reforma fue producto de un acuerdo entre el entonces presidente Felipe Calderón y los líderes de las bancadas del PRI en el Congreso, que eran Manlio Fabio Beltrones, en el , y Emilio Gamboa en la Cámara de Diputados.
Calderón necesitaba tener claridad jurídica sobre esa figura del arraigo, que durante su gobierno fue utilizada como método por excelencia para detener y retener a quienes eran señalados por testigos protegidos de estar involucrados en la delincuencia organizada.
Y encontró en los líderes de las bancadas del PRI en el Congreso el apoyo que necesitaba.
En mayo del 2010, un grupo de senadores del PRI, PAN y PRD presentó una iniciativa para dar marcha atrás a la reforma del 2008 en materia de arraigo y eliminar esta figura del marco jurídico.
Sin embargo, las de los dos primeros partidos no dejaron pasar esa iniciativa y fue enviada a la congeladora, en donde aún permanece.
Durante el pasado sexenio hubo un uso abusivo de la figura del arraigo sin que ello se reflejara en una mejor procuración de justicia.
Tan sólo en los últimos dos años, la PGR arraigó a cerca de cuatro mil personas, pero sólo ejerció acción penal en contra de 120 de ellas.
El pasado 31 de octubre, el Comité contra la Tortura de la ONU reprobó el uso del arraigo en México y le pidió al entonces presidente, Felipe Calderón, su eliminación.
Lo que hizo el titular de la PGR, Jesús Murillo, al pronunciarse en contra del arraigo fue retomar las voces de juristas y de organismos públicos y no gubernamentales que piden la eliminación de esta figura.
Veamos hasta donde llega la voluntad del nuevo gobierno para corregir ese renglón torcido de la justicia, porque quienes impulsaron la reforma del 2008 que dio sustento constitucional al arraigo, nuevamente son los coordinadores del PRI en las dos cámaras del Congreso, aunque a la inversa.
OFF THE RECORD
**DOS AMIGOS
El presidente Enrique Peña Nieto pasará las vacaciones de fin de año en Acapulco.
Así lo adelantó su amigo, el gobernador de Guerrero, Ángel Heladio Aguirre Rivero.
“Que todo mundo lo sepa, somos amigos”, había dicho apenas un día antes el jefe del Ejecutivo.
En realidad ya todo mundo lo sabía. Se supo desde el momento en que Peña Nieto, entonces gobernador del Estado de México, fue el primer priista en reconocer el triunfo de Aguirre en Guerrero.
Mientras el candidato del PRI, Manuel Añorve, hablaba de impugnar la elección, Peña Nieto decía que había que darle vuelta a la página.
Aguirre era un gobernador más del PRI, aunque vestido de amarillo.
**APAPACHAN A OSORIO
El secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, encabezó ayer sendas reuniones en el Senado.
Una con los senadores del PRD y otra con los integrantes de las comisiones de Seguridad Pública y de Gobernación.
Como ambas reuniones fueron privadas, no hay información oficial de lo que trataron funcionarios y legisladores.
Por algunas fuentes pudimos saber que no le fue mal a Osorio Chong.
Los senadores de todas las bancadas le reconocieron su trabajo y su voluntad de diálogo en este inicio de la administración federal.
Eso fue lo que nos dijeron.
**CARTELERA POLÍTICA
La película de la semana es: Resistencia (2008) del director Edward Zwick.
Sinopsis: “Un grupo específico se siente perseguido y decide atrincherarse para enfrentar al poder”.
Los protagonistas son los maestros del SNTE, que ayer se declararon en “resistencia” contra la reforma educativa. El género es ciencia ficción.
José Contreras
