¿Autoridades asesinas?

México, 20 de abril.- Los cocodrilos están matando gente. El caso más reciente fue en la laguna de Cancún donde, en cinco minutos, uno de estos animales ahogó a un hombre frente a la desesperación ciudadana que no pudo hacer nada. Fuera de su hábitat en Tabasco, en las playas nacionales más concurridas, en lugares donde no imaginamos que puedan vivir, estos animales están actuando contra nosotros.

¿Son asesinos?

Es la naturaleza contestan los expertos.

Otro tanto viene sucediendo con la conducta de las autoridades, militares y civiles, en el combate a criminales.

Primero fue Tlatlaya donde, al pasar del tiempo, nos enteramos que habría sucedido una matanza de presuntos criminales por parte del Ejército. Y, lo más grave, de acuerdo al reciente testimonio del secretario de Gobierno del Estado de México frente a los diputados, un posterior encubrimiento donde habrían participado otros jefes militares.

Ahora surgen otras versiones periodísticas de lo sucedido en Apatzingán el pasado enero, con otros cadáveres victimados a cortísima distancia y el testimonio de haberse escuchado el grito de “mátenlos como animales”.

Existe, también, un video de los hechos que según declaraciones la misma policía federal habría llegado a “sus oficinas” de manera anónima y que ha obligado a que sea remitido a la PGR con la petición oficial de que se inicie una investigación.

Es decir, meses después un reportaje periodístico, como sucedió con Tlatlaya, ha provocado una supuesta admisión de que algo no fue totalmente legal en ese operativo. Y conlleva la “misteriosa” aparición de un video…

¿Tenemos soldados, policías asesinos? Sería catastrófico en todos los ámbitos que así fuese.

Los cocodrilos matan porque así es su naturaleza. Son los humanos los que invaden su territorio y, en respuesta, estos atacan. ¿Qué sucede con las autoridades?

¿Por qué tenemos, investigaciones legales y testimonios así lo hacen constar, actuaciones de la autoridad que parecerían estar fuera de la Ley, contra la ciudadanía a la que supuestamente protegen en su combate contra los criminales?

¿Qué hemos modificado del entorno natural del comportamiento de nuestras autoridades para tener estos resultados?

Entre los soldados comisionados a un trabajo policial y los policías federales hay una similitud inmensa: Han sido entrenados por jefes militares que están convencidos de que se libra una guerra, que los presuntos criminales son enemigos que deben ser sometidos a como dé lugar.

Este es el fondo de todo.

Si policías federales y soldados creen que deben vencer a un enemigo sin importar de qué forma, si son entrenados para hacerlo, si están convencidos que su deber consiste en destruir al mal engendrado en las personas que desempeñan actividades criminales, es obvio que no tienen límites en sus acciones.

Como los cocodrilos al ver a una persona en su entorno, atacan con todo. Y vencen, tal como la naturaleza o su entrenamiento dictan.

¿Qué nos está pasando como sociedad?

¿En qué momento se desfasó todo?

Porque tanto los militares como los policías federales entrenados por militares comparten la certidumbre de que actuaron

correctamente.

En todo Quintana Roo se han colocado letreros de alerta contra los cocodrilos, se ha iniciado una campaña para concientizar a la sociedad sobre el peligro que representan, esperando que al conseguir alejar a la gente del entorno donde viven los cocodrilos no haya más víctimas.

¿Qué hacemos con las autoridades para evitar que haya otras confrontaciones como las de Tlatlaya y Apatzingán donde tenemos muertos que no podemos enterrar?

Isabel Arvide

@isabelarvide

Estado Mayor

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