Beretta y el dudoso control de armas en México (III)

México, 3 de enero.- Con más de 100 mil armas de fuego vendidas en México en los últimos 20 años, colocadas entre las fuerzas armadas y principalmente entre cuerpos policiacos, la firma italiana Pietro Beretta se ha ubicado como la segunda en abastecer con este material a un país caracterizado por su laxitud en el control sobre el comercio legal de pistolas, revólveres, carabinas, fusiles, ametralladores subametralladoras, escopetas, lanzagranadas, granadas, municiones, miras telescópicas y toda clase de aditamentos relacionados.

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Mucho menos efectivo ha sido por décadas el combate al tráfico ilegal de armas de fuego, del que existen diversas estimaciones o aproximaciones para establecer la cantidad de piezas de diversos tipos y calibre que ingresan a México y que llegan sin mayores problemas a grupos delictivos y también a ciudadanos comunes.

¿Cuál es el tamaño de la presencia de Beretta en México? Un reporte de las organizaciones civiles Stop US Arms to Mexico y Osservatorio Permanente Armi Leggere e Politiche di Sicurezza (Observatorio Permanente para las Armas Ligeras y la Política de Seguridad) elaborado hace unas semanas advierte que aproximadamente 113 mil armas de fuego, entre pistolas calibre 9 milímetros, .380, rifles de asalto que van de los calibres .12 y 22 LR, hasta los TRG”” –para francotiradores–, 9 x 19 mm, y pistolas calibre .40 milímetros y aditamentos lanzagranadas, han sido vendidas en el país .

Estas armas de fuego comprenden siete modelos y han sido vendidas entre 2007 y 2018, con un costo aproximado de 50 millones de euros (alrededor de mil 76 millones, 360 mil pesos).

El problema de fondo con las armas adquiridas e introducidas a México de manera legal, radica en la falta de controles para determinar quiénes pueden comprarlas, para qué fines y de qué forma se pueden establecer y mantener controles firmes para que no terminen en manos de delincuentes.

Los gobiernos mexicanos encabezados por el Partido Revolucionario institucional (PRI) y por el Partido Acción Nacional (PAN) no se caracterizaron nunca por tener estrategias claras o medianamente coherentes para establecer  políticas de control de armas y su uso adecuado (para fines de combate a la delincuencia).

El documento de Stop US Arms to Mexico y Osservatorio Permanente Armi Leggere e Politiche di Sicurezza es claro al señalar que, en el caso de la firma Pietro Beretta, sus productos han llegado prácticamente a cada estado de la república y han sido comercializados en muchos cuerpos policiacos, esto entre 2006 y 2018.

Ambas organizaciones civiles citan datos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) obtenidos vía transparencia y en los que se confirma que “más de 113.000 armas de fuego de Beretta (85.941 armas cortas y 27.292 largas) fueron comercializadas a policías mexicanas entre 2007 y 2018”.

El documento detalla que se han adquirido rifles para francotiradores de la marca Sako (producidos por Pietro Beretta) y que fueron distribuidos a policías en Chihuahua, además de policías en por lo menos 21 otros estados. Además, el ejército mexicano – el único actor autorizado para comercializar armas a individuos en México – vende escopetas de calibre 12 a ciudadanos mexicanos para fines deportivos o de cacería, indica el texto

Lo grave es que “los usuarios finales de armas de Beretta incluyen a policías con historiales documentados de violaciones de los derechos humanos y de colusión con grupos de delincuencia organizada”, indican los investigadores y activistas estadunidenses e italianos, quienes citan el caso de los policías municipales que atacaron y desaparecieron a los 43 estudiantes de Ayotzinapa, Guerrero en 2014.

Según el expediente judicial, estas policías estaban armadas con 74 rifles de asalto SCP 70/90 de Beretta. Recibos de comercialización de armas divulgados por la Sedena indican que más de 6 mil 500 armas de Beretta fueron vendidas a policías en Guerrero entre 2007 y 2014. Esto, a pesar de la documentación de la colusión entre autoridades y crimen organizado, así como de los extensos abusos por parte de policías en ese estado.

Una de cada cinco armas comercializadas a policías de Guerrero entre 2010 y 2016 fue robada o extraviada. La mayoría de éstas llegaron a manos del crimen organizado.  Según los registros de la Sedena, más de 5 mil 400 armas de Beretta fueron robadas o extraviadas de policías a lo largo de México desde 2000 a 2015.

Policías en el estado de Nuevo León tienen “una crisis de corrupción y crimen”, según Aldo Fasci, su director recientemente designado. Entre otros delitos es recurrente el tráfico de armas en la cárcel de la entidad por parte de policías estatales.  

De acuerdo con los recibos de armas de la Sedena, policías en Veracruz, responsables de por lo menos 15 asesinatos cometidos por escuadrones de muerte, compraron más de 6 mil 500 armas de Beretta desde 2009, señala la investigación de las organizaciones estadunidense e italiana.

La historia oficial

Los datos del gobierno sobre el tráfico de armas y los controles para regular el comercio legal de las mismas muestran cifras distintas y sin el detalle requerido para referirse a casos específicos como el de la firma Pietro Beretta.

El 13 de agosto de este año, la Sedena presentó un documento sobre los avances en el Control de Armas en diez años de labor militar en este rubro. Uno de los apartados muestra el Flujo de Armas de Fuego en el periodo 2009-2019, asegurando que en ese lapso la secretaría ha adquirido solo 18 mil 112 piezas de diverso tipo, sin explicar o detallar cuántas de las armas son cortas y largas, de qué marcas, de qué calibres y quiénes son los países y firmas vendedoras.

El portal de la Sedena tiene un micrositio dedicado a informar sobre las adquisiciones de armas, vehículos y aeronaves hechas desde 2006. En cada rubro aparece la información mostrando el Tipo de Equipo, el nombre del Proveedor y el Costo Unitario Sin IVA.

La información desplegada es incompleta, ya que no muestra todas las armas y el equipo adquirido por la Defensa Nacional, como los drones o Remotely Piloted Aircraft System (RPAS-aeronave piloteada a distancia), de los cuales la Fuerza Aérea Mexicana (FAM) cuenta con 21 aparatos, o los blindados ligeros y medianos tipo Panhard, de los que no existen datos de su compra salvo la constancia de los proyectos de adquisición de al menos 42 unidades de este tipo.

El micrositio tiene los datos del equipo y material adquirido, pero sin mostrar la cantidad de unidades o piezas compradas, aunque sí deja ver el precio unitario, ya sea en dólares o en euros o bien en pesos mexicanos cuando se trata de información sobre vehículos.

El documento de la Sedena muestra que en 2015 el Ejército Mexicano adquirió dos lotes de armas largas de la firma italiana  FABARM (Fabbrica Bresciana di Armi), la cual se especializa en la producción de 18 modelos de escopetas para caza y uso policial y militar.

La secretaría señala en el listado que ha adquirido armas de las firmas FN Herstal, MLM International Corporation, Israel Weapons Industry, Dillon Aero Inc., US Ordenance, Heckler & Koch, Technologies, Inc., Dynamit Nobel Defense GMBH, Sig Sauer, Barret Firearms Manufacturing Inc., Essex International Trading, MG Sauber & Associates y Abrams Airborne Manufacturing, entre otras marcas.

De acuerdo con el documento de la Sedena, cada arma larga  comprada costó 700 y 770 euros, sin especificar exactamente de qué tipo de arma se trata, cuántas se compraron y a cuánto ascendió el gasto total.

No hay más datos sobre adquisiciones de armamento italiano de cualquier otra marca.

Mientras expertos en comercio de armas pequeñas y ligeras como Carlo Tombola, director del Osservatorio Permanente Armi Leggere , (OPAL) demandan que Italia suspenda su exportación de armas a México, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador ha firmado dos acuerdos de cooperación, uno con el gobierno de los Estados Unidos y otro con cinco países de la Unión Europea entre los que aparece Italia. Los otros cuatro son Alemania, Austria, España y Rumania.

Este acuerdo fue firmado el 9 de noviembre y comprende cuatro puntos básicos de entendimiento y compromiso para avanzar rápido en las agendas multilaterales contra el tráfico ilegal de armas de fuego. Lo acordado se resume en estos compromisos:

· Generar un compromiso para el flujo expedito de información sobre la trazabilidad de armas entre el Gobierno de México y los países referidos, como principales países europeos de origen de las armas aseguradas que ingresan a Estados Unidos y a México.

· Intercambio de experiencias en tráfico de armas, con el propósito de identificar los estándares de calidad que se requieren para la exportación de armas desde la Unión Europea.

· Generar una red de cooperación internacional entre el Gobierno de México y las autoridades policiales de la Unión Europea, enfocada en el desarrollo de estrategias de inteligencia para disminuir los índices de tráfico de armas.

· Promover la ratificación universal de los instrumentos internacionales en materia de combate al tráfico ilícito de armas.

La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) indicó en un comunicado sobre este acuerdo que “México y la Unión Europea han convenido acelerar este proceso de colaboración, cuyos resultados formarán parte de la estrategia de México a nivel global para detener el tráfico ilícito de armas”.

En tanto el acuerdo con los Estados Unidos firmado el 21 de noviembre, fue el resultado de las reuniones llevadas a cabo en el del Grupo de Alto Nivel de Seguridad México-Estados Unidos (GANSEG), integrado, por el lado mexicano, por  los secretarios de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo; Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard; Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval; y Marina, José Rafael Ojeda, y Audomaro Martínez, en su calidad de secretario técnico del GANSEG. Además, acudieron representantes de la Guardia Nacional, el CNI, la FGR y el SAT, así como funcionarios de la SRE y de la SSPC.

Por la parte estadunidense han asistido el embajador de Estados Unidos en México, Christopher Landau, y el ministro-consejero de la Embajada, John Creamer, así como representantes de las agencias de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF), el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos (CBP), el Departamento de Estado de Estados Unidos (DOS) y la Oficina Internacional de Antinarcóticos y Procuración de Justicia (INL).

La información compartida solo confirmó datos y tendencias adelantados en distintos momentos por la prensa de ambos países, por universidades, centros de investigación, organizaciones civiles  y especialistas, quienes han señalado que las armas largas más comunes en nuestro país son la ametralladora Browning M2, cal .50, el Fusil Barrett, cal .50 y los fusiles AR-15 y AK-47, todas fabricadas en Estados Unidos. Las armas empleadas por el crimen organizado proceden, en siete de cada diez casos, de ese país, reiteraron los delegados.

De acuerdo con la memoria de las reuniones del GANSEG, el gobierno de México compartió evidencia empírica sobre la fuerte relación entre el tráfico de armas desde Estados Unidos y el aumento en el número de homicidios en México.

Ambas delegaciones compartieron información actualizada sobre la incidencia del tráfico ilegal de armas en la frontera común con la finalidad de establecer –otra vez– cuáles son y cómo operan las redes de trasiego de armas de fuego, equipo y aditamentos.

El lado mexicano llevó una propuesta que en principio fue aceptada y será enriquecida por la contraparte de los Estados Unidos, y en al que se busca impedir el trasiego de armas, cartuchos, refacciones y aditamentos usando sistemas de detección intrusivos y no intrusivos en puntos como San Diego-Tijuana, El Paso-Ciudad Juárez, Laredo-Nuevo Laredo, McAllen-Ciudad Reynosa y Brownsville-Matamoros.

La investigación de estadunidenses e italianos advierte sobre la compra de al menos cinco tipos de rifles de asalto que han llegado a las manos de cuerpos policiacos o han sido solicitados para reforzar su poder de fuego ante el avance, la complejidad y violencia creciente.

Los rifles son los Beretta AR-70/90, Beretta SC 70/90, AS 70/90 MG, así como el Beretta CX-4 y el Beretta RX4 Storm.

Es en estas armas sobre as que se espera verdadera vigilancia y seguimiento dentro fuera de Italia, ya sea en operaciones de comercialización legal y, por supuesto, cuando se den alertas en torno a posibles movimientos de este material en el mercado negro, especialmente en el caso de México en donde ya se ha hecho mal uso de este material pese a haber sido adquirido de manera legal y siguiendo, aparentemente, todos los lineamientos y exigencias de control requeridas.

Jorge Medellín / @JorgeMedellin95 / EstadoMayor.Mx

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