El parte que no debió darse

La historia, necia, que se repite

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Ciudad de México, 17 de septiembre.- El general de división, diplomado de Estado Mayor, subsecretario de la Defensa Nacional, Dagoberto Espinosa Rodríguez informo que habían desfilado 155 canes, 210 caballos, 74 aeronaves y 216 vehículos antes de darle al Presidente un parte de “Sin Novedad”.

De cara a la información que redes sociales ya habían magnificado, mientras el Desfile Militar continuaba, de un paracaidista herido, grave, al haber “aterrizado” en la calle de Corregidora. Lo que millones de mexicanos vieron.

¿No era una “novedad” que ameritase ser informada? El Parte de Novedades, como su nombre dice, es justamente para informar a la superioridad de los hechos que hayan acontecido, de la realidad en ese momento.

No decir del herido, del accidente, equivale a no informar, en un cuartel, del robo de armas o de un cadáver encontrado en sus instalaciones.

¿Por qué un militar tan ameritado, con tanta experiencia, decidió ocultar una realidad que estaba presente en todos los celulares?

Ignoro.

Otro tanto, un parte “Sin Novedad” cuando se había estrellado un avión F-5, atestigüé en Chihuahua.

Debe haber sido el año 1983 o 1984 cuando se realizaron maniobras de fuego real, acostumbradas en ese tiempo, en las instalaciones de Santa Gertrudis en Chihuahua. Viajé, como su invitada, en el avión del entonces secretario de la Defensa Nacional.

Dormimos en el cuartel, con mucho frío, después de montar junto con el general Vinicio Santoyo Feria, entonces jefe del Estado Mayor. Al día siguiente todo se realizó según el programa. Y un general, cuyo nombre no recuerdo, que era el responsable de esto, le dio un parte de “Sin Novedad” tanto al general Arévalo como al presidente Miguel de la Madrid. Horas después, todavía de tarde, viajamos de regreso. Mi general Arévalo decidió quedarse en Chihuahua, donde había sido jefe de Zona Militar, así que hicimos una escala.

Todos los pasajeros bajamos, protocolo militar, a despedir al Secretario. De regreso al avión había mucho movimiento. Militares corrían por la pista en busca del general Arévalo. Y los periodistas detrás de ellos. Uno de ellos, corresponsal de Ovaciones, se me acercó para preguntarme por la caída de un avión F-5.

Obviamente ninguno estábamos enterado. El general Vinicio Santoyo no viajaba con nosotros.

Al llegar a la Ciudad, no había teléfonos celulares, lo llamé. Me negó la información. Era falso. No había habido ningún accidente.

Al día siguiente “Bobo” Lozano, de Excelsior, que era el decano de la Fuente Militar entonces, me buscó para preguntarme lo mismo… tenía la información de su corresponsal, con detalles.

Volví a llamar al general Vinicio Santoyo Feria para decirle que no podía seguir ocultando esa información. Me dijo lo mismo: No pasó nada. Al día siguiente Excelsior publicó la caída del avión F-5 al termino de las maniobras, al regresar a su base.

Aparentemente el piloto sufrió una confusión, al volar a esa altura, entre el cielo y el suelo. Lo que dicen que es común. Y estrelló el avión, muriendo. Era muy joven. Dos días antes, en el aeropuerto de Chihuahua, estaban esperando la llegada de sus restos.

La siguiente semana, desayunábamos con mucha frecuencia, le conté a mi general Arévalo mis llamadas al general Santoyo… Estaba lo que sigue de furioso. Semanas después el general José Ángel García Elizalde, que no me dejará mentir, se convirtió en Jefe del Estado Mayor.

Cuando se estrellaron los aviones en el Desfile Militar, en 1995, también hubo un parte “Sin Novedad”. Justificado porque los aviones militares se estrellaron después de que terminó el desfile, creo que volviendo a Jalisco.

¿Puede haber un parte “Sin Novedad” frente a un paracaidista que, en un evento estelar del Desfile, junto a varios paracaidistas militares, se estrella contra el suelo, a pocos metros de Palacio Nacional?

Si no van a decir la verdad, para qué rendir cuentas, de forma castrense, al Presidente… qué sentido tiene, a estas alturas, con la apertura de información que ha ordenado el general Luis C. Sandoval, intentar borrar la realidad…

¿Qué era más importante, el número exacto de perros que desfilaron, o el marino gravemente herido al cumplir su deber en una acrobacia para el Desfile?

El general Dagoberto Espinosa está próximo a retiro, por alcanzar la edad correspondiente.

Isabel Arvide / @isabelarvide / EstadoMAyor.mx

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  1 para “El parte que no debió darse

  1. Avatar
    mike
    17 de septiembre del 2019 en 22:42

    Falso :En el 95 si se reportó en el parte de novedades el accidente del F-5 y los T-33 ,hasta el semblante de Ernesto Zedillo cambió.

    -Colisionaron en Cuajimalpa después regresaron a Santa Lucia.

    Portal mas chafa que ni se documenta bien…

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