El cambio de mentalidad en el alto mando militar

México, 13 de enero.- La paciencia del general secretario, Luis Cresencio Sandoval, de cara a las ofensas, las agresiones de los diputados y senadores que buscaban, bajo el pretexto del análisis de la Guardia Nacional, humillar a las fuerzas armadas, fue inmensa.  Sin cambiar un gesto de su rostro escuchó, atento, todo lo que quisieron decir.

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Y vaya que hablaron por horas antes de darle espacio para responder.
Escuchamos, los que estuvimos en la Cámara de Diputados y quienes siguieron el evento por el Canal del Congreso, planteamientos que simplemente expresaban un gran temor civil ante los militares.  Un desconocimiento.  Una incapacidad del mínimo análisis objetivo.
Uno de los argumentos, en contra del tema de la “militarización” del país fue, respuesta del general Sandoval, fueron los 300 mil árboles que han sembrado, otro el PLAN DNIII.

Tema para otro análisis.

Hacía dentro de las fuerzas armadas el general secretario dijo algo crucial, importantísimo, que están preparados para la llegada de un titular de las fuerzas armadas civil.  Y que, si ese fuese el caso, obedecerían.

Es decir, abrió la puerta a la pública aceptación de algo que todos sus antecesores no se atrevieron, siquiera, a mencionar.  Menos todavía a aceptar, no digamos en público, siquiera en privado.

También expresó la posibilidad de que una mujer, fuese piloto de la Fuerza Aérea o ingeniera, pudiese en su momento ser titular de la Sedena.

¿Eso significa un cambio?

Definitivo.  No solamente de actitud hacía las posibilidades, ciertas o remotas, de un cambio estructural sino en la manera de expresarlo ante los civiles.

A esto, que fue en verdad significativo, habría que agregar el tono, moderado, firme, del discurso del general secretario.  Sin caer en trampas, sin dejar espacios para la duda, sin evadir temas.  Como si fuesen pan de todos los días estas confrontaciones.

¿Convenció a los civiles?  Lo que me queda en claro, de manera presencial, es que impactó.  Que causó una impresión diferente.  Que consiguió, con suave ponderación, callar muchos o casi todos los argumentos que utilizaron para denigrar a las fuerzas armadas.

Fue su presentación un público.  Que va a significarse como un parteaguas, como el inicio del cambio hacía una modernidad que ni siquiera imaginamos dentro de muchos cuarteles.  Cuarteles como sitios físicos, como instalaciones militares, y cuarteles que se llevan en la mente, como decir “cuartelero” …

Isabel Arvide / @isabelarvide / EstadoMayor.mx
 

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