Imperativa la presencia de las Fuerzas Armadas en Seguridad Pública… pero bajo mando civil

México, 8 de enero.- El día de hoy se inauguraron las Audiencias sobre la Guardia Civil en la Cámara de Diputados, sin duda una de las discusiones más relevantes tanto para el ámbito de seguridad pública como para el castrense.

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La necesidad de un marco legal y sustento para la presencia y empleo de las Fuerzas Armadas en labores de Seguridad Pública es uno de los atrasos con mayor impacto para nuestro país.  La implementación de una fuerza especial en la creación de la Guardia Nacional con elementos del ejército, armada y policía federal, es un camino, una ruta. Finalmente, un marco, un cómo para su implementación y utilización.

Es inevitable el recuerdo del inicio del sexenio pasado…. y el primer año… y el segundo año… lo que demoró la creación de la Gendarmería… (http://www.estadomayor.mx/?s=gendarmeria+2012) y esa “fuerza especial” (se antoja el simil) estuvo muy lejos del proyecto o la propuesta inicial. O funcional. O práctica. Ahora, ¿qué va a suceder con ella?

A diferencia del inicio de la administración de hace seis años, nadie duda, -al menos ninguno de los gobernadores de la CONAGO y casi la totalidad de las personas que hablaron a los largo de 4 horas en la Cámara de Diputados- de la necesaria la presencia de las fuerzas armadas para el problema de seguridad que enfrenta el país.

Demoró más de dos administraciones esta aceptación colectiva.

Empero, el debate ahora está en el cómo, el mando y liderazgo de esta presencia de las Fuerzas Armadas en labores de Seguridad Pública. El clamor es que sea bajo mando civil. Y aquí está el primer y principal error, consecuencia de un desconocimiento de las formas y mandos en las Fuerzas Armadas en contraposición al mundo civil.

Precisamente lo que casi termina con la Gendarmería antes de su creación fue esta dificultad entre la operatividad castrense y la operatividad civil. Problema de comunicación. Pero sobre todo, de comprensión del otro y sus mecanismos. Lección que no debe repetirse con la Guardia Nacional.

Los miembros del ejército y marina que inicialmente conforman el arranque, serán los líderes y ejemplo para los próximos integrantes formados en las filas de la Guardia Nacional. A ellos les toca el cómo de la capacitación, profesionalización, pero sobre todo, transmisión del espíritu de cuerpo. Habrá que respetar su antigüedad, tiempo y presencia en la Guardia Nacional al reintegrase a sus labores en las Fuerzas Armadas. Como también comprender que son elementos de las Fuerzas Armadas desempeñando labores auxiliares en seguridad pública, no policías entrenados en el ejército o marina.

Como cierto personaje comentó en tono de broma: “quizá era más fácil cambiar la insignia de la Policía Militar a Guardia Nacional…”

Interesante ejercicio de “parlamento abierto” las audiencias sobre la Guardia Nacional en la Cámara de Diputados. Una forma distinta de llevar a cabo estos eventos. Será interesante tener acceso al documento final antes de su aprobación, que también fue una de las peticiones y demandas efectuadas el día de hoy. Sea termómetro del funcionamiento del “parlamento abierto”.

Por lo pronto, las inquietudes, puntos, opiniones y las aportaciones al debate de “#SeguridadSinGuerra” se presentarán en los espacios de interacción con el público.

 

Una lección más que se debió aprender, es la no politización de los temas de seguridad. Es el tema más importante y delicado para México. Por eso no debe estar sujeta segundos términos o secuestrada por intereses de colores partidistas. Y es que la línea es muy fina entre el verdadero debate y lo búsqueda de colocación de temas de agenda partidista o protagónica.

Un planteamiento que tuvo eco en los gobernadores presentes – Alejandro Moreno de Campeche, Silvano Aurelio de Michoacán, Héctor Astudillo de Guerrero, Francisco Domínguez de Querétaro, José Ignacio Peralta de Colima, Alejandro Tello de Zacatecas  – fue el del fortalecimiento de la policía local con su paralelo presupuestal. Lo cual también peca de paradoja: si fueran fuertes y cumplieran las policías locales, no habría necesidad de la Guardia Nacional y la discusión se torna infinita. Esta vez se recalcó el tema presupuestal.

Silvano Aurelio, gobernador de Michoacán declaró “Si a mi me dijeran que el ejército se haga cargo de la seguridad, no. Es responsabilidad de las autoridades civiles”. Minutos después añadió: “El nacimiento de la Guardia Nacional es urgente para el país… no va a resolver el problema de seguridad”. Héctor Astudillo coincide en que “El nacimiento de la Guardia Nacional no va a resolver el problema de seguridad”.

Ignacio Peralta es otro convencido de la necesidad de la participación de las fuerzas armadas en seguridad pública. Agregó al debate el día de hoy la propuesta de la creación de un Sistema Nacional de Prevención, similar al Nacional de Seguridad .

El Senador Miguel Mancera intervino recordando el símil con la Gendarmería, ya que, de acuerdo al senador, si el propósito es el combate a la delincuencia organizada, cuál es la diferencia de estrategia y lo novedoso referente a la Gendarmería.

A diferencia de las discusiones al inicio de la administración pasada, esta vez se agregó un elemento clave: temporalidad y plazo. La Guardia Nacional nace en un primera fase de cinco años, tiempo en el que después debe pasar a mando civil.

Si ya se vislumbró la necesidad de integrar un plazo en estos proyectos e iniciativas de ley, es primordial lo que no se mencionó el día de hoy: metas y objetivos, tanto a corto como a mediano y largo plazo.

Cuidado que la discusión no se enfrasque en quién va a tener el mando para dirigir… sin una dirección, meta u objetivos claros. Y se nos vayan otros seis años.

Bruno Cárcamo / @Bruno_m9 / EstadoMayor.mx

 

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