Le niega Sedena ayuda médica a soldado con insuficiencia renal crónica



México, 14 de septiembre.- La eritropoyetina (EPO) es una hormona proteica fabricada en forma natural por el hígado humano adulto. Su principal función es la de regular la producción de glóbulos rojos en la sangre y llevar energía a cada rincón del organismo.

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Esa energía posibilita todos los procesos que nos mantienen vivos. Pero hay más; descubrimientos recientes indican que la EPO influye también de manera especial en el sistema nervioso central.

Sin ella el cerebro comienza a sufrir daños irreparables, empieza a perder zonas de actividad fundamental y la máquina humana va dejando de funcionar de forma dramática. Esto sucede cuando se presenta una insuficiencia renal crónica como la que padece desde 2014 el soldado de infantería José de la Cruz Pérez López.

Los daños graves a los vasos sanguíneos y el infarto cerebral agudo sobrevienen de manera inevitable si el enfermo no recibe tratamiento de hemodiálisis y medicinas especiales como la Eritropoyetina de 5000 Unidades (que desde años se produce en laboratorios), Losartán, Digoxina y Omeprazol, los cuales le han sido negados al soldado Pérez López por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) desde 2016, cuando la Dirección General de Justicia Militar (DGJM) le decretó su baja definitiva, su retiro por haber adquirido una enfermedad fuera de actos del servicio.

La DGJM determinó darlo de baja en esa condición y con ello le cortó de tajo toda posibilidad de recibir un tratamiento adecuado conforme a las leyes militares, porque al soldado lo dieron de baja asegurando que contrajo la insuficiencia renal crónica “fuera de actos del servicio”.

 

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) conoce el caso. Hace unos meses le dio el folio 43189/2018 con el que inició una investigación a la queja presentada para que la Dirección General de Justicia Militar rectifique y reclasifique su baja. Pero la CNDH no ha llegado a ningún resultado.

El soldado acudió a ellos en busca de apoyo para que se revisara su situación luego de que la Sedena ordenó su baja porque ya no era útil para el servicio, pero lo hizo interpretando a su modo el artículo 15 de la de la Ley de Disciplina del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos.

El artículo señala que “debe entenderse por actos del servicio, los prescritos por las leyes, reglamentos y disposiciones de observancia general que dicte la Superioridad…”

El soldado alega también que se ha interpretado a modo y en su contra el articulo 37 del Reglamento para el Servicio Interior de la Unidades Dependencias, que establece que “… Son actos del servicio los que ejecutan los militares dentro de la esfera castrense, ya sea para el cumplimiento de una misión, de alguna orden que reciban o en el desempeño de las funciones operativas o administrativas que les competen, según su jerarquía, cargo o comisión, y de acuerdo con las leyes, reglamentos y disposiciones del Ejército y Fuerza Aérea…”

José de la Cruz dice que con una interpretación correcta de las leyes castrenses se concluiría que todas las actividades que él realizaba como integrante del 17° Batallón de Infantería con sede en Villahermosa, Tabasco,  eran actos del servicio y que por ello la Sedena debe reconsiderar y hacer justicia verdadera, reconociendo su situación y aplicando criterios certeros para que se le reclasifique y reciba de nuevo tratamientio médico especializado.

También la Presidencia de la República tiene conocimiento de la situación de José de la Cruz. En Los Pinos turnaron el asunto ni más ni menos que a la Sedena y ésta cerró el círculo contestándole que lo suyo era cosa juzgada, que no había nada qué hacer.

 

El soldado Pérez López es originario de Tabasco. Ingresó al ejército en 2004 en el arma de Infantería. En 2014 comenzó con problemas renales severos cuando estaba en el Curso de Formación  de Sargentos Segundos de Infantería, en la Escuela Militar de Clases de las Armas ubicada en Puebla.

Su decaimiento fue fulminante. Lo atendieron en la enfermería de la escuela de sargentos y tras estabilizarlo lo enviaron al Hospital Central Militar en la Ciudad de México. Vinieron luego los estudios médicos y después la decisión de darlo de baja, pasarlo a retiro por inutilidad para el servicio. Esto ocurrió en abril de 2016, dos años después de la crisis de salud que o postró y por la que estuvo recibiendo hemodiálisis, Eritropoyetina, Losartán, Omeprazol, Dogoxin y otros medicamentos especiales para tratar la insuficiencia renal crónica.

El soldado Pérez López no sale de Villahermosa. Ni tiene la energía para moverse ni para trabajar en un oficio que le demande mas de dos horas de esfuerzo. Sus riñones y su hígado están severamwente dañados. Cuando pertenecía al ejército recibía hemodiálisis tres veces por semana para mantenerse estable.

Desde hace más de un año solo puede darle dos sesiones de hemodiálisis por semana. El seguro popular le cubre algunas cosas del tratamiento, pero lo fundamental, la Eritropouetina de 5000 Unidades que le daba la Sedena, a veces llega a sus manos. El martes 11 de setiembre, el solado Pérez fue de urgencia al Hospital Juan Graham, una instituición del gobierno estatal, para que lo atendieran por una infección en el brazo izquierdo. Una foto lo muestra con catéter, vendado, hinchado, brilloso.

“Yo aquí muy preocupado la verdad mire mi brazo creo tengo infección en el brazo y ya no quieren conectarme pa hacerme mi tratamiento”, escribe como pie de la imagen.

El soldado es joven. Tiene 33 años, vive con su pareja y con su mamá. Vive de lo que sus vecinos y amigos le dan, cuando pueden. Las hemodiálisis duran poco más de tres horas. Para él es imposible conseguir la Eritropoyetina 5000. Es una medicia muy cara. Su nombre comercial es Recormon (con Eritropoyetina beta), viene en una caja con seis jeringas precargadas. Su precio en farmacias mexicanas es de 9 mil 480 pesos, aunque llega a cltizarse hasta en 10 mil 470 pesos.

Existen otros medicamentos con Eritropoyetina, pero sus composición es menos poderosa. Su precio es mucho más bajo y accesible (va desde los 450 pesos hasta los 2 mil pesos por caja, dependiendo de su potencia), pero no es la que necesita el soldado José de la Cruz Pérez ahora.

Antes, cuando estaba en el activo, cobraba 5 mil 900 pesos cada primera quincena de mes y 6 mil 800 al final, sin prestaciones. La baja decretada por la Sedena lo dejó sin ayuda médica y sin recursos para comoprar por su cuenta las medicinas y el oxígeno que necesita para dormir.

José vio acción contra el narco en Tamaulipas y Nuevo León en 2011. Entre 2012 y 2014 fue movilizado para enfrentar a la Familia Michoacana y a los Caballeros Templarios hasta que cayó enfermo y le diagnosticaron la insificiencia renal crónica.

Hoy, lo único que desea es que la Sedena reconsidere su determinación y le permita ser atendido para controlar la insuficiencia renal, además de recibir las prestaciones de ley, ya que su enfermedad fue contraida en actos del servicio y no fuera de ellos, asegura.

 

Jorge Medellín

@JorgeMedellin95

Estadomayor.mx



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  2 en “Le niega Sedena ayuda médica a soldado con insuficiencia renal crónica

  1. richard71df
    14 de septiembre del 2018 en 19:38

    Año con año dan de baja un promedio de 15 militares por insuficiencia renal crónica, ¿No se habían percatado de eso?, muchos atacan su baja con el amparo pero desgraciadamente les niegan la atención médica que venían recibiendo y fallecen en el curso del juicio y con ello sobreviene la penuria para sus deudos, les niegan todo tipo de beneficios, esa es la misión de la Dirección General de Justicia Militar de la Secretaría de la Defensa Nacional, desamparar a los miembros que se enferman y desproteger a sus familiares, toda vez que está atiborrado de “licenciados” que provienen de escuelas civiles, por lo cual no tienen sensibilidad, son unos civiles con uniforme pero cuando les toca a ellos caer en desgracia, quieren que los traten como si en verdad hubieran sido miembros castrenses en toda la extensión.

  2. Dr. Antonio Arvide Limon
    14 de septiembre del 2018 en 14:16

    La instalación súbita de esta Insuficiencia Renal es común a las generadas por la exposición a alguna substancia tóxica, generalmente metales pesados, a los que se expone facilmente la gente de armas, sí es causada por actividad bacteriana, Fiebre Reumática, no fue detectada oportunamente, acción médica que se debe hacer ante una infección de garganta, en un grupo de personas que conviven, de tal suerte que SI debe considerarse esta insuficiencia como relativa a la labor y al MODO DE VIDA CASTRENSE, desde el punto de vista epidemiológico y la Secretaría está obligada a la atención, este elemento debería asentar su reclamación ante la Secretaría de Trabajo y demandar la condición laboral de su padecimiento.
    Saludos afectuosos
    Atentamente
    Dr. Antonio Arvide Limón
    Maestro en Salud Ambiental, Epidemiología y Toxicología .

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