Asaltan al general Rolando Eugenio Eddy en Querétaro



Cómo estará la inseguridad que el militar que en 2007 “desafío” el poder del Chapo Guzmán, durante su paso como comandante de la novena zona militar en Culiacán, Sinaloa, fue asaltado por un comando armado el pasado domingo en Querétaro, ciudad donde hasta abril del 2016 se desempeñó como secretario de seguridad pública municipal, cargo al que tuvo que renunciar tras un escándalo por el caso de las “policías-edecanes”.

Anuncios

México, 15 de diciembre.- La tarde del domingo 10 de diciembre un comando armado interceptó por el libramiento sur poniente de la ciudad de Querétaro, al vehículo donde viajaba el general de división retirado Rolando Eugenio Hidalgo Eddy. Cinco individuos descendieron de un auto para despojarlo de su arma de cargo, arrebatarle las llaves de su camioneta y huir con ellea en dirección a Santa Rosa Jáuregui.

El atraco permaneció en total hermetismo en las primeras horas, pero horas después se pudo confirmar por diferentes fuentes que el antiguo comandante militar en Culiacán, Sinaloa, donde en el año 2007 enfrentó a las huestes de Joaquín El Chapo Guzmán, fue despojado de su vehículo y desarmado.

Hidalgo Eddy ocupó hasta abril del 2016 el cargo de secretario de seguridad pública municipal en Querétaro, donde radica desde hace pocos años. Antes se desempeñó como secretario de Seguridad Pública de Aguascalientes durante el gobierno del priista Carlos Lozano de la Torre.

En el año 2007 durante su paso por Sinaloa, al mando de la novena zona militar, Hidalgo Eddy protagonizó una soterrada pugna contra el entonces comandante de la tercera región militar, el hoy general de división en retiro Roberto Miranda. Eddy estuvo en dos momentos diferentes en Culiacán, en el primero en octubre del 2006, tuvo que salir de manera intempestiva del estado, luego de nueve meses al frente de la zona. Por esos días de finales del sexenio de Vicente Fox, el alto mando de la secretaría de la Defensa Nacional ordenó sacarlo del país, fue enviado de agregado militar a Moscú, Rusia, después de que aparecieran una serie de amenazas tras la detención de un sobrino del Chapo Guzmán. La decisión se tomó después de que a las afueras del cuartel en la capital sinaloense, fuera arrojado el cadáver de un hombre, presumiblemente un informante del ejército, con un dedo incrustado en la boca y con un mensaje escrito donde se leía: “Por dedo Eddy”.

Quien iba a pensar que 10 años después el general que protagonizó unas de las batallas más mediáticas contra el Chapo Guzmán en Sinaloa, fuera asaltado a punta de pistola a las afueras de Querétaro. Sobre este suceso fuentes policiacas en la capital de esa entidad informaron que los cinco individuos que interceptaron al militar en retiro, huyeron con dirección a Santa Rosa Jáuregui. Un diario local publicó a principio de semana: “Se comenta qué tal hecho enfureció al actual secretario Juan Luis Ferrusca y al propio alcalde Marcos Aguilar, pues tal hecho evidencia la inseguridad que se vive en el municipio y en el Estado. Se ha guardado hermetismo total del suceso por parte de las autoridades quienes buscaron ocultarlo. Vaya si el General Rolando Eddy, un militar cuajado en la lucha contra el narcotráfico, ha sido víctima de la inseguridad, cómo estaremos los ciudadanos comunes y corrientes que no disponemos ni la experiencia ni arma para defendernos. Saludos y solidaridad para nuestro amigo Rolando”.

El escándalo de las edecanes

Agentes policiacos exigieron durante varias en la primavera del 2016 que el general Hidalgo Eddy dejara la corporación municipal. El argumento no solo eran las corruptelas, el mal trato y la falta de una estrategia integral de seguridad pública, sino que tuvo la ocurrencia de crear un “cuerpo femenil” cuya característica principal era el atractivo físico para dar una “buena imagen” de la corporación a los visitantes de la capital queretana.

La ocurrencia causó molestia y generó el rechazo total de las mujeres policías, quienes cuestionaron el derroche de recursos y la falta de preparación de las posibles aspirantes ya que el “atractivo visual” fue calificado como una forma de desprecio a la mujer y sus capacidades laborales.

La prensa local reportó que durante los 20 días en que se mantuvo la idea de crear este cuerpo especial, lo que originó una crisis al interior de la corporación, Hidalgo Eddy “nunca se presentó públicamente para enfrentar las acusaciones que pesaban en su contra”, con la excusa de que había tenido un percance.

Tras su renuncia su cargo fue ocupado por el comandante Juan Luis Ferrusca Ortíz, quien le tocó atender el asalto que el general vivió el segundo fin de semana de diciembre.

 

Juan Veledíaz

@velediaz424

Estadomayor.mx



Anuncios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *