México, 8 de agosto.- Benito Neme Sastré es compadre de Enrique Peña Nieto. No del Presidente de la República. Antes, desde que era candidato a diputado en el Estado de México, ha sido su amigo.
Si Benito no es titular de alguna Secretaría o tiene alguna posición de primer nivel en el Gabinete es, precisamente, por estas razones que entran en el plano afectivo personal. Compadre y amigo resulta mala fórmula en este sexenio, por lo visto.
Otra historia, muy distinta es la del empresario Roberto Alcántara, cercano al PRI desde hace muchos años.
Ahora en el ojo del linchamiento mediático Neme Sastré ha tenido que defender a éste ante el incumplimiento de sus empresas, nuevas concesionarias del pago automático de peaje en las carreteras de Capufe. Un tema que, por mucho, está más allá de su control.
Miles de automovilistas sufrieron retrasos e incomodidades en estas fechas de vacaciones familiares por la torpeza de los nuevos concesionarios de la tarjeta IAVE. Situación que sirvió de pretexto para que periodistas y medios se lanzaran a fustigar a Neme sin siquiera investigar su trayectoria.
Como si fuese la empresa responsable del caos vehicular.
Lo que equivale a que se le condene a la ignominia política por ser compadre de Peña Nieto. Hasta Manlio Fabio salió al micrófono para exigirle una explicación.
Por su parte Benito, aunque tímido ante los medios, ofreció una disculpa y se comprometió a sancionar a Roberto Alcántara con varios millones de pesos, igual que ha venido haciendo con el anterior concesionario desde principios de sexenio, o que la denuncia formal que hizo ante la PGR de una red de corrupción en la institución que dirige y que hoy tiene a 11 personas en la cárcel.
Le tocó bailar con la más fea sin pedirlo.
Neme Sastré creció en la política, pero también en la decencia. Su padre, Salvador Neme, fue funcionario público toda su vida, y vivió la injusta expulsión de Tabasco siendo gobernador, por motivos personales y de poder confrontado, con una inmensa dignidad. Como su padre, Benito es abogado. Y uno de los especialistas más conocedores del tema electoral. Se formó al lado de los mejores abogados del país.
Precisamente por este motivo conoció y se hizo amigo del aspirante a diputado que era entonces Enrique Peña Nieto con quien coincidió en muchos temas, cercano en edad y pensamiento.
A Benito le iba muy bien en su despacho, donde le sobraban clientes y futuro. Su interés político, lo ha manifestado públicamente, está en Tabasco donde por decisión de sus hermanos él encabeza el “Nemismo”. Legítimamente aspira a gobernar su terruño.
Así que si hiciéramos un análisis objetivo, Benito Neme salió más bien perjudicado en la repartición de cuotas de poder, ni siquiera fue candidato al Congreso. Como que no se ve algún tipo de favoritismo a simple vista.
Otro tema es Roberto Alcántara. Lo que debe quedar más que establecido es que a Neme le sobran amigos empresarios si hubiese querido “dar” la concesión de forma unilateral y arbitraria.
El verdadero conflicto detrás del linchamiento mediático contra Benito Neme reside en el sospechosísimo social, en la percepción equivocada de que los mandatarios usan y usufructúan el poder para su beneficio y el de sus “compadres”. Lo cierto es que las evidencias señalan en contrario, tal parece que el peor negocio, en cuanto a negocios y también en el ámbito político, es precisamente ser “Compadre” de Enrique Peña Nieto.
En cuanto a la referencia reiterada que hicieron los medios sobre Roberto Alcántara y su “priísmo”, su presunta relación con el Grupo Atlacomulco (que yo no creo que siquiera exista como tal) mejor habría que hacer una investigación seria sobre las condiciones en las que están volando los aviones de “Viva Aerobús” porque la fotografía que circuló hace pocas semanas sobre un “remiendo” en una de sus alas es un tema periodístico mucho más importante.
En política, lo que no te tira, te fortalece. Así que tal vez esta haya sido una oportunidad para poner en los medios el nombre de Benito Neme Sastré, y los reflectores, por las razones que sean, siempre resultan favorables de cara al futuro.
Isabel Arvide
@isabelarvide
Estado Mayor
