México, 29 de julio (SinEmbargo).- En julio de 2014, Michoacán es un nervioso caleidoscopio. El agravio y la esperanza de paz se mezclan hasta confundirse. El gobierno niega que hay una guerra; ciudadanos y organizaciones dicen que la tranquilidad es un remoto recuerdo y que todas las salidas se vuelven laberinto…nota completa.
Linaloe Flores
