Pensar mal de los marinos…

La Marina. Foto: EspecialMéxico, 2 de agosto.- Habrá muchos descreídos que piensen que el Vicealmirante Carlos Miguel Salazar Ramonet (la mayor parte de los jefes de la Marina-Armada tienen nombre de telenovela) tenía una cita que salió mal en el paraje de Michoacán donde terminó asesinado. Quienes conocen la mentalidad de los militares, especialmente de los marinos, saben que no fue así.

Anuncios

Lo que le sucedió al Vicealmirante fue en mucho su responsabilidad. Y el destino, obvio.

Como a muchos jefes militares, al Vicealmirante Salazar Ramonet le faltó la información y la malicia pertinentes para sobrevivir en un una porción del territorio nacional que le hemos, todos como sociedad, entregado a los criminales.

A sabiendas, entonces fue su soberbia, de que entraba a un territorio de guerra. O bajo la ignorancia de que entraba a un “territorio de guerra”, el jefe de la Zona Naval de Puerto Vallarta puso en peligro su vida en todo momento.  No solamente por desviarse por un camino rural que no conocía, sino por detenerse a discutir con individuos que le hicieron preguntas. 

Salazar Ramonet no llevaba escolta propiamente dicho. Sus acompañantes eran ayudantes, que no obstante estar armados, no tenían capacitación en el tema de protección personal. Hicieron todo lo que no debe hacerse, tanto que la camioneta de los asesinos, la segunda en llegar, los encontró sin las armas en las manos.

Fueron sometidos por descuido. Primero ante tres hombres y luego frente a quienes les dispararon sorpresivamente en una emboscada que era de esperarse en esa situación.

No es el único caso que hemos vivido en el asesinato de un jefe militar. Incluso quienes, como el General Tello Quiñones primero levantado, torturado y luego asesinado en Cancún durante el sexenio pasado, se dedican a actividades de seguridad pública suelen ser muy descuidados con su propia vida, con su seguridad.

Cuando el General Tello Quiñones abrió la puerta de su casa en Cancún desarmado, firmó su sentencia de muerte.

Otro tanto vivimos en esta semana con los muy lamentables asesinatos del Vicealmirante Salazar Ramonet y su ayudante.

Ni idea tenían del peligro en que se vive cotidianamente en Michoacán.  Y no solamente en Michoacán.

Lo que no es admisible en un jefe militar, no obstante que esté dedicado a labores administrativas. Los militares, marinos y soldados, tienen doble obligación de estar enterados de la realidad nacional.

Mucho tiene que cambiar con estos asesinatos. Sobre todo en la mentalidad militar que tiene que adecuarse a la malicia, a la prevención permanente de la inteligencia policiaca. A ese “andar a las vivas” que cotidianamente salva la integridad física de muchos profesionales de la seguridad…

 

Isabel Arvide

@isabelarvide

Estado Mayor

Anuncios

  5 en “Pensar mal de los marinos…

  1. Avatar
    laurencio ordaz benitez
    21 de agosto del 2013 en 22:47

    EFECTIVAMENTE, AL VICEALMIRANTE RAMONET, LE FALTÓ MALICIA, COMO ES POSIBLE QUE SE HUBIERA DESVIADO HACIA UN CAMINO RURAL CON OSTENTOSO VEHÍCULO; SEGURAMENTE NO TENÍA INFORMACIÓN DE LA DEA. COMO EN LOS CASOS EN QUE DIERON GOLPES ESPECTACULARES CON LÍDERES DE LA DELINCUENCIA. GRACIAS AL EJERCITO QUE SIN FANFARRONEAR TANTO, LOCALIZARON Y CONSIGNARON A LOS MALHECHORES. OTRO CASO SIN MALICIA POR PARTE DE LA MARINA FUE EL DE LA FAMILIA DE MELQUISEDEC, AQUEL MQRINO QUE MURIÓ EN CUERNAVACA EN EL EVENTO DEL “BARBAS”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *