Una de las lecciones del tema Dauahare: para tener la lengua larga hay que tener la cola corta…

México, 18 de mayo (Redacción).- Basta una revisión al video que subió el diario Reforma sobre la intervención en la reunión priísta sobre seguridad para entender, al menos un poco más, la detención del general Tomás Ángeles Dauahare.

Anuncios

Es muy simple: no se puede despotricar contra el uniforme, el Ejército, el primer mandatario, los compañeros de armas, la estrategia de fondo de combate al crimen organizado, si estás bajo sospecha.

Y Ángeles Dauahare lo estaba desde que en su oficina de la Sedena recibía a expolicías, comandantes, gente con antecedentes dudosos.

Ahí Dauahare prometía llegar a la Secretaría de Seguridad Pública en las semanas siguientes por el poder de su protector y amigo, que no ha salido a su defensa por cierto, el general Enrique Cervantes Aguirre.

En esa oficina de Subsecretario, que la generosidad del Presidente Calderón le proporcionó después de los muy fallidos intentos tanto de Cervantes como de Vega para hacerlo titular de la Sedena, se tejieron intrigas contra el general Galván que a su vez fue extremadamente paciente.

Dauahare se equivocó en mucho.

Pero su principal error es medir mal a los altos mandos.

Creer que el Presidente Felipe Calderón está “manco” y que su suavidad institucional es otra cosa.

Cervantes Aguirre lo hizo perder el piso desde hace muchos años.

Curiosamente la esposa de Dauahare copia a la ya fallecida esposa del general Quirós Hermosillo en sus declaraciones hablando de “traición”, olvidando que la circunstancia y los tiempos son muy distintos.  Nunca hubo la relación entre el general Guillermo Galván y su marido que ella pretende señalar.

Ahora corresponde a Enrique Peña Nieto analizar a fondo quiénes le están recomendando a los militares retirados que tantos problemas le trajeron ya, que tantísimos problemas le pueden traer todavía.

Detrás de la recomendación a Dauahare, como con Miranda, está la influencia del general Cervantes Aguirre.

Y, quiero insistir, con la detención del mismo Dauahare se comprobó que no existe ya su fuerza hacía el interior del Ejército.

Por lo tanto quien debería estar muy preocupado es el general Cienfuegos.

Por último, no olvidar que el que a hierro mata a hierro muere: Dauahare fue quien encabezó el tribunal militar que sentenció a Quirós Hermosillo y al general Acosta Chaparro.

Anuncios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *