México, 10 de abril (La Jornada).- Las iniciativas para limitar
el arraigo a un máximo de 20 días –como han propuesto recientemente legisladores de todos los partidos políticos– sólo tienen el objetivo de fingir que el gobierno del país respeta los derechos humanos, en vez de erradicar totalmente una práctica que favorece la tortura y cuyo índice de efectividad es mínimo…nota completa.
Fernando Camacho
