La guía del Comando Norte para cercar y abatir al Mencho

México, 22 de febrero.- Hasta las 20 horas del domingo 22 de febrero se habían registrado 252 bloqueos carreteros en 20 estados del país como respuesta de los grupos criminales que operan como franquicias del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), en respuesta a la operación del Ejército mexicano para capturar a Nemesio Oseguera Cervantes, líder de esta organización criminal, quien resultó herido y falleció cuando era trasladado vía aérea a la CDMX. Detrás de la operación estuvo la información de inteligencia que proporcionó la Fuerza de Tarea Institucional Conjunta Anticarteles liderada por el Comando Norte, que también entrenó a la fuerza de reacción de las fuerzas especiales del Ejército que efectuó el operativo.


El pasado 15 de enero el Departamento de Guerra estadounidense (antes Departamento de Defensa) puso en marcha en la base aérea Davis-Monthan en Tucson, Arizona, la Fuerza de Tarea Institucional Conjunta Anticárteles (JIATF-CC), conformada por representantes de las agencias de seguridad e inteligencia coordinadas por el Comando Norte, con el objetivo de ubicar, intervenir y desmantelar los cárteles de la droga en la frontera entre Estados Unidos y México.

Esta Fuerza de Tarea se ideó para utilizar un enfoque de “gobierno integral” al coordinar al Departamento de Guerra, Seguridad Nacional, las agencias que integran la Comunidad de Inteligencia, organismos policiales con capacidades de inteligencia artificial para “identificar, interrumpir y desmantelar operaciones” de las organizaciones transnacionales de tráfico de drogas. La JIATF quedó al mando del General Brigadier de la Fuerza Aérea Mauricio Calabrese, que estableció su cuartel en la base aérea de Davis-Monthan, en Tucson, donde aparece también como Fuerza de Tarea Conjunta de Inteligencia Frontera Sur. Calabrese es un oficial de inteligencia de carrera, ha estado al frente de operaciones de inteligencia, vigilancia y reconocimiento en distintos niveles en teatros de guerra de Oriente Medio y en operaciones como “Vigilancia del Sur”, “Libertad Iraqui”, “Centinela Duradero” y hace unas semanas en Venezuela con “Resolución Absoluta”. Antes de su último nombramiento fue director de inteligencia e información del Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte y del Comando Norte en la base de la Fuerza Espacial Peterson, en Colorado.

A la JIATF al mando del general Calabrese, se le adjudicó el trabajo previo de inteligencia, como vigilancia avanzada, análisis de volúmenes de datos recopilados por vuelos no tripulados, reconocimiento de patrones mediante aprendizaje automático de los objetivos a seguir, y fusión de inteligencia de señales, imágenes y espionaje, para dar con la ubicación y seguimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, “el Mencho”, líder del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), quien resultó herido y murió al ser trasladado a la Ciudad de México vía aérea tras un enfrentamiento con un equipo de élite de las fuerzas especiales del Ejército mexicano, en un operativo lanzado la madrugada del domingo 22 de febrero en el poblado de Tapalpa, Jalisco.

Desde Estados Unidos el equipo al mando del General Calabrese compiló un “paquete objetivo y detallado” sobre el Mencho y lo entregó al gobierno mexicano para su operación. Este expediente incluía información proporcionada por las fuerzas del orden de los Estados Unidos y agencias de inteligencia”, de acuerdo a un despacho de la agencia Reuters que circuló la tarde del domingo y que coincide con lo difundido al mismo tiempo por The Washington Post y la cadena de televisión Fox News.

La operación en Tapalpa fue adjudicada a la Fuerza de Reacción, una unidad de élite de las fuerzas especiales del Ejército Mexicano, entrenada por el Comando Norte. Por medio de un comunicado oficial la secretaría de la Defensa Nacional informó que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) participó en la acción junto con “trabajos de inteligencia militar central” para dar con el lugar donde se movía el líder del CJNG acompañado un grupo especial de hombres fuertemente armados que conformaban su “anillo de protección” con el que se desplazaba por la zona sur de Jalisco.

De acuerdo con diversas fuentes en los días previos a la operación hubo cerco técnico de comunicaciones de la célula de al menos ocho escoltas que traía “el Mencho”, cuatro de ellos abatidos en el lugar, dos capturados y dos heridos. El Centro Militar de Inteligencia (CMI), identificada como el área encargada del mapeo de rutas, movimientos y seguimientos técnicos a objetivos de alto nivel de la delincuencia organizada, está considerado el núcleo principal de la sección segunda (S-2), inteligencia militar, del Estado Mayor Conjunto de la Defensa Nacional a quienes aludió el boletín de la Defensa pero sin citarlos.

Resalta entre los ocho párrafos que conforman el comunicado oficial, la mención que se hace a la “información complementaria” que proporcionó los Estados Unidos para realizar la operación. Aquí se aludió al trabajo de la JIATF del general Calabrese, que coordinó todos los recursos con los que operan la agencia de Inteligencia Militar del Pentágono, las agencias policiales como la DEA, el FBI, y los socios de la comunidad de inteligencia como la CIA, Aduanas y Protección Fronteriza, y la agencia de Seguridad Nacional entre otras. Fuentes militares señalaron que la información obtenida en vuelos no tripulados en esa región, y el seguimiento del Mencho que hizo el equipo de la CIA que trabaja de manera coordinada con equipos reducidos de la Defensa, Marina y la Secretetaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, permitió ubicarlo días atrás en esa zona turística de Tapalpa.

El comunicado aseguró que en el lugar del enfrentamiento fueron decomisados vehículos blindados y armamento, entre el que estaban lanzacohetes “capaces de derribar aeronaves y destruir vehículos blindados”. Los lanzacohetes y las unidades blindadas son dos de las herramientas que desde hace más de una década caracterizan a los recursos con los que operan los diferentes grupos paramilitares al servicio del CJNG entre los que están el que se hace llamar “Fuerzas Especiales Grupo Élite”, que se sabe solían ser el primer anillo de protección del Mencho. Los “Élite” son uno de los ocho grupos paramilitares que operan en diferentes regiones de Jalisco, Michoacán, Zacatecas, Aguascalientes, Guanajuato y Colima, algunos de ellos integrados por mercenarios colombianos y guatemaltecos identificados como milicias del CJNG.

El gabinete de seguridad federal informó que tras lo ocurrido en Tapalpa, se registraron bloqueos carreteros, incendios de vehículos, ataques a gasolineras y diversos establecimientos comerciales en 20 estados del país. Se registraron 252 bloqueos en entidades del centro, occidente y sur del país y hasta las 20 horas del domingo el 90 por ciento (229) de estos bloqueos habían sido desactivados, y “solo 23 permanecían activos y cuatro cierres parciales”.

Jalisco concentró el mayor número con 65, principalmente en carreteras federales, estatales y vialidades urbanas estratégicas. Fue una respuesta coordinada de los grupos que operan como franquicias del CJNG en estos 20 estados donde quedó demostrado que tiene presencia territorial.

Juan Veledíaz / @velediaz424 / EstadoMayor.mx

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