El campo de batalla del siglo XXI, donde no tiene la supremacía el ejército mexicano

Especial, Ejército de Estdos Unidos de América. Marie Berberea, U.S. Fires Center of Excellence

Especial, Ejército de Estdos Unidos de América. Marie Berberea, U.S. Fires Center of Excellence

México, 29 de julio.- El conflicto que se desarrolla en la franja de Gaza entre Israel y Hamas, ha evidenciado el cambio en el campo de batalla del siglo XXI, uno dominado por bits, bytes, software y hardware. Uno que parece haber tenido su génesis en la ciencia ficción de los setentas y ochentas, dominado por robots destructores, armas inteligentes y combatientes que sangran aceite.

El uso de la tecnología no es nueva en los arsenales militares, de hecho, la superioridad tecnológica es un factor determinante para conseguir una superioridad militar y dominar el campo de batalla.

Tenemos más de dos décadas con aviones y bombarderos “invisibles al radar”. Tecnologías como “visión nocturna” ya no son exclusivas de los militares, la nueva generación de teléfonos celulares la incorporan en sus aplicaciones de cámaras fotográficas. Vehículos no tripulados, ya sean manejados a control remoto o bien -siguiendo los canones de la ciencia ficción setentera- como robots autónomos, aparecen en los reportes informativos de las operaciones bélicas y de defensa alrededor del mundo. Empero, la norma ha sido que estas tecnologías fueran exclusivas a las superpotencias o ejércitos con grandes presupuestos. El “club privado” de la guerra tecnológica ya no lo es. La organización Hamas “presentó” su dron aereo con el cual puede atacar sin poner en riesgo una vida humana y con la seguridad de la distancia, de la misma manera que el Predator, el Reaper o la tercera generación de drones estadunidenses, el Avenger. (Hamas es capaz de producir aviones no tripulados )

Nuestro mundo se ha tecnificado mucho más allá de lo que comprendemos o podemos interpretar y analizar. A la par de este estallido de tecnología, el costo de la misma se ha reducido. Igualmente, el acceso a mucha de ella, como la “visión nocturna” o el poder programar el vuelo vía GPS de un modelo aéreo (Parrot AR Drone 2.0 GPS edition ) , son tecnologías que se pueden conseguir en una tienda departamenta. O bien, pedirlo con una tarjeta de crédito por internet. Y ahora que Amazon ha recibido permiso para comenzar pruebas de entrega de mercancia con vehículos no tripulados (Amazon Prime Air ), incluso recibirlos por medio -irónicamente- de un cuadroptero programado vía GPS en el domicilio (Amazon Asks Permission From F.A.A. to Test Drone Delivery System ).

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Escudo del cuerpo de guerra electrónica del ejército de los Estados Unidos de América (U.S. Army Electronic Warfare)

La “guerra electrónica” junto con la “ciber guerra” son dos aspectos tomados muy en serio por el ejército americano y el chino, quíenes se encuentran en una escalada similar a la de la Guerra Fría, con cuerpos y divisiones especializadas aunados a presupuestos que parecen no tener fin. El Cyber Comando de Estados Unidos de América tiene unos 14,000 elementos del ejército, fuerza aérea y naval de las fuerzas armadas de ese país. Con esa fuerza y tropas, sin embargo, tienen temor de no poder superar a su par de China.

La guerra en Irak y Afganistán les ha demostrado al ejército de los Estados Unidos de América sus debilidades en la “dominancia del espectro”, término que refiere a la capacidad de controlar el espectro electromagnético por el cual se dan las comunicaciones y envío de información. De esto dependen las comunicaciones de radio entre las tropas. De esto depende el flujo de información, megabytes de data del campo de batalla moderno, entre el hardware militar. La efectividad de las armas de ciencia ficción setentera que hoy dominan el campo de batalla puede ser neutralizada porcompleto al impedir esteflujo de información.

Lejos de película de Ron Howard, los insurgentes aprovecharon estas debilidades, detonando explosivos a distancia con objetos cotidianos como celulares o controles remotos para abrir puertas de garage. Aprendieron a expandir sus redes de comunicación con antenas y amplificadores que pudieron adquirir facilmente en el mercado. Bloquearon las señales de radio, data y comunicación de las tropas americanas. Interceptaron las señales de vídeo de los drones. Quizá pueden hasta intervenir coordenadas GPS de misilies, drones, armas inteligentes y así, cambiar de blancos a su antojo.

El hecho que Hamas haga público su dron es su mensaje de poderío y capacidad. La entrada a una nueva era en la que la tecnología ya no es exclusiva para las superpotencias. Grupos armados pueden fabricar sus versiones “lo tech / lo fi” de las mismas. Con resultados igual de mortíferos.

En su edición de febrero, la revista de divulgación tecnológica WIRED, le dedica un artículo al tema ( Inside the New Arms Race to Control Bandwidth on the Battlefield ) donde además cita a un analista soviético: “la siguiente guerra será ganada por quién mejor utilice el espectro electromagnético”. El informe de este analista es de 1973.

El crimen organizado así como algunas de las agripaciones armadas al margen de la ley en nuestro país cuentan con una superioridad en cantidad y calidad de armamento que las corporaciones policiacas y -en varias ocasiones- superior a la del común de nuestras fuerzas armadas.

Hace un año publicamos el hackeo y vulnerabilidad de la infraestructura digital de la Sedena (Hackean página de la Sedena , El ataque “hackeo” al servidor de Internet de la SEDENA explicado ) . Parece que la Sedena ha despertado y ya empieza a “gatear” en lo que se refiere a la ciber guerra (Sedena y Conacyt firman convenio de colaboración). Esperemos que sea el primero de muchos pasos gigantes que necesita dar nuestras fuerzas armadas como sistemáticamente he dicho y explicado en foros incluso ante la misma institución militar.

La pregunta que inquieta es que tán a la mano tienen las distintas organizaciones del crimen organizado comprar en el mercado drones o bien bajar de internet, manuales para interferir comunicaciones. Ellos son quíenes primero dominaron las redes sociales y el ciber espacio.

El problema es de seguridad nacional. De capacidad bélica. De recursos. En estas tres, lamentablemente, los hechos han demostrado históricamente que los grupos que operan en territorio mexicano en contra de la paz social, tienen la carta alta y dominan el campo de batalla.

Bruno Cárcamo

@Bruno_m9

Estado Mayor

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