México, 10 de julio (Reforma).- La violencia en Guerrero no solamente ha tenido un repunte en las regiones de Tierra Caliente y zona Norte, sino que en los últimos días se extendió a municipios de la zona Centro que eran considerados como menos peligrosos.
Es el caso de Chilapa, donde dos grupos criminales protagonizaron este martes varios enfrentamientos con un saldo de seis muertos y cinco heridos de bala.
La violencia también ha repuntado en las dos últimas semanas en Zumpango de Neri, una localidad ubicada a 15 minutos de la capital.
El 7 de junio, en las afueras de este poblado, fueron localizadas varias fosas clandestinas con 13 cadáveres.
Días después, el 28 de junio, un grupo de pistoleros atacó la comandancia de la Policía, y después, cuando eran perseguidos por agentes federales en la carretera Zumpango-Chilpancingo, chocaron contra un automóvil. Dos de ellos murieron.
El lunes 30, trabajadores y funcionarios fueron desalojados del Ayuntamiento luego de que se recibió una llamada telefónica en la que se anunció que un grupo armado llegaría a las instalaciones para “levantar” al Alcalde Ignacio Basilio.
El Edil, del PRI, tiene más de una semana sin despachar en sus oficinas.
En Chilpancingo, empresarios insisten en que grupos delictivos siguen con extorsiones y “cobros de piso”.
Y este martes, con las balaceras, se prendieron los focos rojos en Chilapa, donde no se había presentado un hecho de violencia de tal magnitud desde 2009, cuando un grupo de pistoleros protagonizaron un enfrentamiento a balazos contra agentes de la Policía Ministerial del Estado.
El incidente más violento que se había presentado en el lugar desde esa fecha ocurrió en 2011, cuando un grupo armado atacó la sede de la Policía Ministerial y levantó al comandante Trinidad Zamora Rojo, a quien después se le encontró muerto en la Autopista del Sol.
La semana pasada, se llevó a cabo una sesión del Consejo Estatal de Seguridad Pública, que está integrado por el Gobernador Ángel Aguirre, las autoridades de la IX Región Militar, de la Marina, de PGR, y de las Policías Federal y Estatal.
En la reunión, se analizó el caso de los nueve municipios de Tierra Caliente y otros más de la Zona Norte y se aprobó enviar refuerzos de fuerzas federales para patrullar la carretera Iguala-Teloloapan.
Sin embargo, las autoridades del Gobierno estatal admiten que hoy no son solamente las regiones de Tierra Caliente y Zona Norte las que preocupan por la inseguridad creciente, sino también municipios de la zona Centro.
Fuentes estatales dijeron que en las próximas semanas se lanzará una estrategia de seguridad para restablecer el orden en estas demarcaciones.
Jesús Guerrero
