Cuarteleras

México, 14 de marzo.- Se le complica al general Cienfuegos el cierre de sexenio. La consolidación del proyecto de enajenación del predio que ocupa el Campo Militar 1-F en Santa Fe, en donde se encuentran las instalaciones de la Industria Militar, es ya algo más que una papa caliente en las manos del general secretario y de su comité especial.

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En ese comité estaba el Coronel Ingeniero Constructor, Sergio Gallardo Bonilla, a quien el alto mando le encargó, en su calidad de Subdirector General de Ingenieros Militares, la responsabilidad de coordinar y enlazar los trabajos de la Sedena y de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi), del gobierno de la Ciudad de México, para llevar adelante el trámite del cambio de uso del suelo y así poder desincorporar el predio de un millón 250 mil metros cuadrados de extensión aproximadamente.

El Coronel Gallardo, en sus funciones como Subdirector de Ingenieros de Combate, era encargado también del proyecto de mudanza de la Industria Militar -que actualmente ocupa el predio del Campo Militar 1-F- hacia las afueras de Puebla, al complejo conocido como La Célula.

Ese es el proyecto más importante de la Sedena, porque significa consolidar cosas como la fabricación de los rimeros aviones entrenadores para cadetes del aire, la puesta en marcha de las fábricas de municiones, granadas, armas y armado de blindados ligeros y transportes militares, para empezar.

Sin la Industria Militar en marcha en los próximos años, la Sedena seguirá comprando aquí y allá equipo, armas y hasta cartuchos para la tropa.

El detalle ahora es que el Coronel Gallardo avisó hace meses que la mudanza de la Industria Militar a Puebla, la venta del Campo 1-F pues, enfrentaba problemas no solo de desincorporación (el cambio de uso de suelo), sino sobre todo de impacto ecológico en una amplia zona de la ciudad.

El otro detalle radica ni más ni menos que en la muerte del Coronel, quien se suicidó hace un mes más o menos en Cancún, Quintana Roo, mientras estaba comisionado en la construcción de un nuevo cuartel para un batallón de la Policía Militar. Al coronel lo encontró su esposa colgado en su domicilio. Suicidio.

Ahora, el General Cienfuegos enfrenta reticencias de varios sectores civiles que exigen cuentas claras y, ante todo, que el predio no sea vendido porque el impacto será demoledor para una zona de por sí conflictiva. También exigen que todo sea transparente, porque para muchos la venta del 1-F no sería sino otro jugoso negocio inmobiliario, como los que han caracterizado al moribundo gobierno de la Ciudad de México.

En febrero de 2017, la Sección Tercerea de la Sedena (S-3, Logística) estimó en 20 mil millones de pesos el tope presupuestal que demandaría la desincorporación del predio del Campo Militar 1-F, para empezar.

Los gastos comprenderían: gestión para la enajenación del inmueble, avalúo, documentación para la enajenación del inmueble, retención de la enajenación, pago de impuestos a la Ciudad de México y otros gastos que pudieran surgir durante el proceso, gastos contemplados en la legislación vigente, señalaba el mando de la S-3.

Las baterías de la transparencia están sobre la Sedena.

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  1 para “Cuarteleras

  1. Avatar
    leonardo
    16 de marzo del 2018 en 15:48

    otra mas de cienfuegos quiere irse inchadisimo, no le basto con perder santa lucia.

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