El “juego” mediático del narco en dos planos



Una puesta mediática en dos planos. En el primero la captura en unos departamentos de lujo en Santa Fe de Víctor Manuel Beltrán Félix, operador financiero de Iván y Alfredo Guzmán Salazar, hijos del Chapo. En el segundo, la entrega de Emilio Sajid Quintero Navidad, primo de Rafael Caro Quintero, a las autoridades estadounidenses en la garita de San Isidro, en la frontera con Tijuana. Ambos eventos tuvieron toda la cobertura mediática, mientras por los mismos días en diferentes puntos del país, dos grupos de hombres armados hacían alarde de poder y control territorial para mandar un mensaje de que el Cartel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) es el grupo criminal al que “no se le molesta” en este sexenio.

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México, 6 de noviembre.- Las imágenes fueron tomadas de noche. Comenzaron a difundirse horas después de que en la ciudad de México las autoridades anunciaran el jueves 26 de octubre, la captura de Víctor Manuel Félix Beltrán, un hombre de 30 años de edad oriundo de Culiacán, considerado por el gobierno federal como brazo derecho de Alfredo Guzmán Salazar, “Fredy”, uno de los hijos del Chapo, de quien además es su cuñado.

Aquel video que circuló en redes sociales después de la captura de Félix Beltrán, fue grabado en Loma Bonita, Oaxaca, y se trataba de imágenes de un comando de pistoleros que se transportaban en camionetas que traían  escrito en las puertas las siglas del Cartel de Jalisco Nueva Generación (CJNG). Dura menos de un minuto las imágenes son de una caravana de hombres que portan fusiles de alto poder sin que nadie les diga nada ni una patrulla asome. Por ahí se alcanza a escuchar loas a favor de la organización que encabeza Nemesio Oseguera Cervantes “el Mencho”, el personaje que se encumbró en el sexenio de Enrique Peña Nieto como el capo “intocable” para la autoridad federal.

Horas después, al amanecer del sábado 28 de octubre, las autoridades oaxaqueñas reportaron el hallazgo de seis cadáveres, presuntamente ejecutadas por el comando que irrumpió en ese municipio. Versiones que circularon en internet y páginas de información policiaca, hicieron eco de los mensajes dejados por los presuntos homicidas quienes señalaron que aquellos cuerpos formaban para de “una limpia” de grupos contrarios al CJNG.

Al mismo tiempo en la ciudad de México, los reportes informativos se centraban en la figura de Víctor Manuel Félix Beltrán, hijo de Manuel Félix Félix, compadre del Chapo Guzmán y responsable financiero de la organización hasta marzo del 2011, cuando fue detenido por las autoridades. Tras su captura, la responsabilidad de las operaciones financieras recayó en su hijo, conocido como “el Vic”.

Los primeros reportes tras la captura de Félix Betrán, señalaban que se le seguía la pista desde hacía algunos meses, después de que Dámaso López Serrano “el Mini Lic”, se entregara a las autoridades estadounidenses. Las pistas que “el Mini Lic” proporcionó, permitieron trazar una ruta de su antiguo compañero de fiestas convocadas por los hermanos Guzmán Salazar, Iván y Alfredo, cuando las relaciones entre los “narco juniors” marchaban bien para todos, con sus respectivos padres en sociedad de negocios al interior del cartel de Sinaloa.

Llamadas intervenidas, rutas por Toluca, Metepec, Acapulco, Zapopan y desde luego, Culiacán. Las pistas que Félix Beltrán dejaba ayudaron a ubicarlo en un itinerario que iba del aeropuerto de Toluca a un departamento de lujo del conjunto Be Gran en Santa Fe, al poniente de la ciudad de México, a menos de una hora de la terminal aérea mexiquense.

La pista del “Vic” la seguía la DEA desde hace al menos cinco años. La captura de su padre, según la agencia, fue fundamental para que se hiciera con el liderazgo en las operaciones financieras que de tiempo atrás el Chapo  había delegado en su hijo Alfredo.

Jesús Alfredo Guzmán Salazar, el segundo de los hijos varones del Chapo con Alejandrina Salazar, emparentó con Víctor Manuel Félix Beltrán al casarse con su hermana, con lo que se fortaleció su cercanía y afinidad. Circulan fotos en los foros en internet de la llamada “farándula buchona”, donde se les ve a ambos departiendo en fiestas en salones exclusivos en Culiacán, donde Félix Beltrán solía ser discreto pero siempre al lado de los hermanos Iván y Alfredo.

El doble juego

Un segundo video comenzó a circular el sábado 28 de octubre, sin fecha de grabación, y con el dato de que fue tomado presumiblemente en algún poblado de la costa de Jalisco durante una festividad patronal. Las imágenes que duran un minuto con 36 segundos, están hechas a espaldas de un grupo de hombres que caminan en lo que parece ser una procesión. Varios están vestidos con jeans, unos calzan huaraches, otros zapatos, alguno trae botas, varios portan sombreros, otros gorras de beisbolista. Todos disparan, uno por uno, ráfagas de arma larga al aire, un par por ahí sacan su pistola, chapeada en oro, y sin dejar de andar también lanzan unos tiros al aire.

Los grandes medios nacionales, impresos y electrónicos, no registraron el suceso considerado por algunos analistas consultados por este Blog como un “alarde de poder” por parte de los pistoleros que desfilaron en caravana lanzado ráfagas al aire, sin que nadie los molestara.

La “nota” fue otra. El último fin de semana de octubre se informó que Sajid Emilio Quintero Navidad apodado “el Cadete” –primo de Rafael Caro Quintero— y uno de los ex operadores de Ismael “el Mayo” Zambada más buscados por la DEA en Sonora y norte de Sinaloa, se había entregado a las autoridades estadounidenses en la garita de San Isidro, en la frontera de Tijuana.

Quintero Navidad, de quien se dijo se entregó a la DEA el jueves 26, tenía cinco años que había sido fichado por agencia estadounidense. Estaba considerado hasta el año 2012 uno de los principales operadores del Mayo Zambada en el corredor de Sonora que va de Agua Prieta a Nogales, pero en aquel momento reportes de inteligencia militar reportaron una ruptura con sus antiguos socios para aliarse con la facción de Fausto Isidro Meza Flores, “el Chapo Isidro”, jefe de la célula de los Beltrán Leyva en esa zona del país.

“El Cadete” utilizó el mismo procedimientos que meses atrás usó Dámaso López Serrano “el Mini Lic” cuando llegó a pie a la garita de Calexico, en la frontera de Mexicali. Quintero Navidad lo hizo por Tijuana, caminó al puente fronterizo y en la garita pidió hablar con agentes de migración quienes lo entregaron al puesto de la DEA en esa zona de San Isidro. El primo de Caro Quintero, tenía una recompensa por su cabeza de cinco millones de dólares a quien proporcionara información que diera con su paradero. Desde el año 2014 estaba boletinado por el Departamento del Tesoro, como parte de la red de lavado de activos del narco, y era sospechoso de haber ordenado la muerte en ese año de un cantante de narco-corridos conocido comno “Tito Torbellino”, abatido a tiros en Sonora.

Lo último que reportaron los medios de comunicación sobre Quintero Navidad, fue que a finales del 2015 y principios del 2016, presuntamente encabezó el grupo de pistoleros de los Beltrán Leyva que atacaron el poblado de la Tuna, donde nació el Chapo Guzmán. Fue tras aquella refriega donde Aureliano Guzmán Loera, hermano del capo preso en Nueva York, fue protagonista del lado de la organización que controla esa zona de la sierra de Badiraguato. El choque entre los Guzmán y Quintero Navidad estaba dado.

Sajid Emilio Quintero Navidad está acusado por la corte del distrito sur de California, de conspiración para distribuir e importar sustancias controladas además de lavado de dinero.

Su entrega y la captura de Beltrán Félix, marcaron la agenda que pasó por alto los alardes del CJNG, la organización criminal que se “empoderó” en el sexenio de Enrique Peña Nieto.

 

Juan Veledíaz

@velediaz424

Estadomayor.mx



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