Bitácora de vuelo



México, 17 de mayo.- Las decisiones trascendentales para dotar a la Fuerza Aérea Mexicana (FAM) con una nueva flota de interceptores ligeros similares al F-5E Tiger (de bajo costo operativo y con capacidades adecuadas para la vigilancia y defensa del espacio aéreo nacional) siguen, materialmente, en el aire.

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Cuando se había avanzado un trecho importante en la relación militar con los Estados Unidos hasta el punto de revisar las posibilidades de acceder a material aéreo más avanzado como los cazas F-16 –repotenciados para alcanzar más de 20 mil horas de vuelo–, surgieron las dudas en torno a la conveniencia de adquirir aparatos que en realidad viven sus últimas etapas de vida útil y que, además, resultan cinco o seis veces más caros de operar que un tigre F-5.

Costear el mantenimiento del EA 401 implicaba, en el inicio de la guerra antidroga en el sexenio de Felipe Calderón, un gasto anual de más de 18 millones 600 mil pesos.

A eso había que sumarle los gastos de consumo de combustible de cada aparato F-5 por hora, que ascendían, en 2008, a 15 mil 686 pesos. La hora operacional de vuelo de cada tigre costaba entonces la friolera de 52 mil 618 pesos.

El segundo aparato más caro de operar y mantener en esos años fue el Hércules C-130, que gastaba 20 mil 677 pesos de combustible por hora, mientras que la hora operacional de vuelo de esta aeronave –indispensable para trasporte de tropas y despliegue de ayuda humanitaria– costaba 41 mil 285 pesos.

El tercer aparato cuya operación resultó al final más onerosa e imposible de mantener era el CH-53 Yasur, un enorme helicóptero para despliegue de fuerzas especiales comprado de segunda mano a Israel y cuyas cuatro unidades terminaron como piezas de museo, en donación y en el deshuesadero.

La hora de combustible de un Yasur o Stallion costaba 8 mil 434 pesos, mientras que la hora de vuelo operacional de este aparato se disparaba hasta alcanzar los 29 mil 005 pesos. Los datos fueron entregados en su momento por la Sedena como respuesta a una solicitud de acceso a la información.

Por eso la FAM reorientó su búsqueda y sigue tratando de definir el material que no solo sea operativamente accesible, sino que también sea estratégicamente apto para lo que requiere la vigilancia del espacio aéreo nacional.

En el camino han quedado otras alternativas, como la de los entrenadores rusos Yak-130, promocionados ampliamente por la empresa Rostec –perteneciente al conglomerado estatal de Rosoboronexport– durante la FAMEX 2017.

El interés del mando aéreo fue tal que cuatro pilotos del EA-401 viajaron a Rusia para conocer de cerca a los Yak-130, aparatos que pueden ser habilitados como cazas ligeros de ataque artillados y con capacidad para disparar misiles guiados por láser. Su costo aproximado: 14 millones de dólares.

Si esa opción no bastaba, quedaban todavía los Mig-35, cazas avanzados de quinta generación con prestaciones bélicas ofensivas superiores a las de cualquier aparato de su tipo desplegado en los últimos años en Latinoamérica. El Mig-35, aparentemente menos costoso de operar y mantener, representaba un paso extra lógico para los requerimientos defensivos de México.

¿Cuánto cuesta? Alrededor de 20 millones de dólares.

Luego viene el L-15 de los chinos, otro entrenador avanzado, biplaza, subsónico, apto para artillarse y desarrollar misiones ofensivas con poco más de tonelada y media de armamento asiático. Su precio ronda los 12 millones de dólares.

En la lista de buenos deseos aparecía también el Gripen, de la firma sueca Saab; una aeronave de combate integrado de cuarta generación, supersónica, digitalizada, con cabina y paneles inteligentes, con radar de bajo perfil, en versión biplaza, artillada con ocho tipos d misiles de mediano y largo alcance y diseñada para una vida operativa de 180 mil horas de vuelo.

Es decir, toda una aeronave de combate, ofensiva. Es decir, nada que ver con lo que necesita la FAM.

La publicación británica especializada en temas militares y de seguridad, IHS Jane´s, afrma que el Gripen es el caza avanzado menos costoso por hora de vuelo, con una cifra promedio de 4 mil 700 dólares.

Le sigue en la lista, en orden ascendente, el veterano F-16, con un costo aproximado de 7 mil 700 dólares por hora de vuelo.

Viene otro clásico estadunidense: el F-18 Hornet, cuya hora operativa de vuelo cuesta 11 mil dólares.

Después está el francés Rafale, con un costo aproximado de 16 mil 500 dólares por hora de vuelo operativo.

El Eurofighter es el siguiente caza multirol que resulta costoso mantener en el aire. Una hora de vuelo operativo de este aparato cuesta 18 mil dólares.

Finalmente está el norteamericano y polémico F-35, con un costo de 31mil dólares por hora de vuelo operativo.

¿Qué es lo que busca la FAM?

Algo parecido, muy parecido al viejo tigre F-5E.

Échele números.

 

Jorge Medellín

@JorgeMedellin95

Estadomayor.mx



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